Y con esta ya van 59 las ediciones del Festival Internacional de Cine de San Sebastián que cada año se convierte en punto de encuentro de estrellas, fans, caza-autógrafos, prensa especializada, cinéfilos, bloggers y curiosos que se concentran en torno al mundo del cine. Durante el día las proyecciones se suceden en las diferentes salas como aperitivo a las noches de gala, fiestas y alfombra roja. Una alfombra que en esta edición ha mutado de color. De un rosa magenta o capote de las ediciones anteriores a un rojo cereza o rojo Valentino. El Hotel María Cristina, frente al Urumea y el Kursaal y junto al Teatro Victoria Eugenia acapara a los fans durante horas para conseguir esa foto, autógrafo o simplemente para ver pasar de largo a las estrellas desde los coches oficiales. Sea como sea, el Zinemaldi no ha perdido su esencia en  estas casi seis décadas. De la elegancia de las primeras ediciones hemos llegado a un pseudo glamour que se pretende rescatar en todas las alfombras rojas de hoy.

Si hay un nombre que ha brillado con luz propia ése es el de Glenn Close. Desde su llegada a la ciudad, se puede decir que ha sido la protagonista indiscutible de todo el festival. Como todos los Premios Donosti y especialmente cuando se trata de una señora, de una dama de la interpretación y de una femme fatale como ella. Así se suma su nombre a una gran lista de actrices que han recibido este mismo galardón, como Bette Davis o Meryl Streep.  Otro representante del cine americano ha sido Clive Owen que visitó el Zinemaldi en los primeros días. Entre el jurado también se ha podido ver nombres de reconocimiento internacional como Catherine Denueve, Frances McDormand o Michael Fassbender.

El cine español ha contado con mayor representación. Directores como Alex de la Iglesia o Santiago Segura y numerosos intérpretes como José Coronado, Paula Echevarria –que ejerció de presentadora en la gala inaugural-, Pilar López de Ayala, Óscar Jaenada, Miguel Ángel Silvestre, Leticia Dolera, Pilar Bardem con su hijo, Carlos, Antonio Banderas -premiado por su trayectoria- Bárbara Goenaga, Carolina Bang, María León y la actriz donostiarra Marta Etura, entre otros.  Tampoco faltó la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde  ni el Lehendakari Patxi López acompañado de su mujer, Begoña Gil.

El Palacio de Miramar o la discoteca Bataplán han vuelto a ser los escenarios de las fiestas nocturnas con las mejores vistas sobre la Bahía, aunque en esta edición también se ha aprovechado la nueva imagen que ofrece el Museo de San Telmo tras su reciente remodelación. Todo ello con una iluminación especial que no dejaba indiferente a nadie como en el caso de Miramar, que en la noche de clausura presentaba una iluminación estrambótica visible desde cualquier punto de la ciudad.  Fiestas de carácter privado, en la mayoría de las ocasiones celebradas por parte de los directores en los días de presentación de películas aunque también ha habido fiestas de los miembros del jurado o para los integrantes del jurado juvenil. Y así, entre muchas fiestas nocturnas y buen ambiente se ha despedido el Zinemaldi un año más. Esperemos que en la próxima edición, en la que se cumplirán las seis décadas de existencia, todo brille mucho más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.