Chábeli, Tamara o Ana. Solo una de ellas ocupará el legado de mamá Isabel

Hace apenas unas horas que he comprado el último ejemplar de ¡Hola! en el que aparece Isabel Preysler con sus hijas Tamara Falcó y Ana Boyer. Sin duda, la Navidad es una buena época para que esta revista saque a la reina de corazones, bien sea en su clásica encuesta de la elegancia o bien porque participa en una cena de la empresa de azulejos de la que es imagen. Sea como sea, la Preysler es ya todo un personaje navideño aunque ahora ya no nos ofrezca bombones en sus veladas o en su casa de campo. Atrás quedaron sus noches en las que Ambrosio ofrecía a sus invitados la pirámide con bombones dorados, que por más que lo he intentado nunca he conseguido crear.

El tema que nos toca analizar es la herencia que Isabel Preysler va a dejar sobre sus tres hijas. Chábeli, que ya pasó su etapa de niña a mujer como bien cantó su padre, no parece ser la más indicada para ocupar el legado de su madre. Chábeli pasa de prodigarse en fiestas y solo posa cuando toca. En el reparto de genes ha sido también la menos agraciada pero ello no le ha impedido triunfar en la televisión de Miami.

Por otro lado, tenemos a la que apunta ser la heredera universal del legado Preysler: Tamara Falcó Preysler, hija del marqués de Griñón (la única con sangre noble de la familia). No hace falta decir que Tamara ya ha despuntado (y con acierto) en el terreno social. Se lanzó al estrellato, y nunca mejor dicho, cuando tuvo aquel accidente contra un Starbucks en el centro de Madrid. Luego vendrían entrevistas en las que declaraba que no conducía tan mal y que se personaje histórico favorito era Robbin Hood. Tamara, lejos de ser solo una simple socialité, ha destacado como una experta enóloga por las bodegas de su padre. Además, en la finca familiar llevará a cabo proyectos de bodas como organizadora de eventos. Tamara no sabe lo que significa estar en la cola del paro.

Finalmente, tenemos a la pequeña Ana. La pequeña de los hijos de Isabel. Si no me he perdido, la Preysler tiene cinco hijos: con Julio Iglesias tuvo a Chábeli, Enrique y Julio José. Con el marqués de Griñón, a Tamara, y con Miguel Boyer, a Ana. La pequeña Ana es una chica discretísima. Mona, con cuerpo y que posa cuando le mandan. Es un poco Chábeli en cuanto a lo de salir todo el día perfecta e ir a fiestas para lucirse. Creo que tanto Chábeli como Ana tienen asumido que la que va a suceder a mamá, seguramente dentro de unos cuantos años, será Tamara porque le divierte mucho y tiene carisma para ello. La Falcó ha ido vendiéndonos cada capítulo de su vida vía ¡Hola!: cuando vivía en París, cuando decidió independizarse en un ático…

Y ahora que se acerca la Navidad, estoy casi seguro que Isabel y sus hijos volverán a posar. Bien sea en Buckingham porque han sido invitados por Carlos de Inglaterra o bien, en el pabellón de la piscina de invierno de la casa de los Boyer-Preysler. Porque una Navidad sin posado, no es una Navidad.

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