Nunca me he considerado una persona consumidora de televisión, aunque sí es verdad que hace años pasé por la época en la que me tragaba cualquier basura que emitían en ella, telenovelas incluídas. Ha sido esta temporada cuando ha vuelto a florecer mi lado de consumidor tele-basura y es por eso que a día de hoy me encuentro con la sorpresa de tener siempre algo que ver en la caja tonta. Esa caja que llevaba unos cuantos meses, por no decir años, ocupando espacio en mi habitación.

 Si hablamos de lo que se emite últimamente en televisión es inevitable tener que mencionar el nuevo concurso (o el nuevo derivado del archiconocido Operación Triunfo) que emite Telecinco las noches de los miércoles: La Voz. Dicho concurso se presentaba como algo revolucionario en nuestro país puesto que es la primera vez en la que los participantes cantan mientras que el jurado está de espaldas, sin ver si es hombre o mujer, alto o bajo, ni gordo o delgado. La verdad es que me sorprendo todos los jueves al ver la audiencia que está consiguiendo el programa (5.423.000 espectadores y 33,4% de share el pasado 3 de Octubre) pero lo que más me preocupa es desconocer lo que cenan los espectadores para poder soportar durante unas 3 horas al “maravilloso” jurado que han elegido. A mí, personalmente, el primer programa de audiciones me sorprendió bastante, pero no por el jurado o el formato, si no por los participantes. Éstos se alejaban del estereotipo “español” de dar palmas y cantar por bulería que parece ser que tanto triunfa en nuestro país, mientras que la mayoría se decidían por cantar verdaderos temazos en inglés (mientras soportabamos la cara de estar oliendo a mierda de Rosario), pero los programas siguientes han terminado por desencantarme. David Bisbal es insoportable, Rosario elige a cualquiera que cante “rumbita” o “flamenqueo” aunque su voz sea chirriante y Malú o está expuesta por el Ayuntamiento o por su cuerpo corren litros de horchata. Me duele en el alma tener que reconocer esto, pero creo que el único que tiene dos (o más) dedos de frente de los cuatro que forman el jurado es Melendi.

Sí, estoy desencantado con La Voz; por su duración, por sus insufribles jurados (no hay más que comprar los jurados de la versión americana: Adam Levine de Maroon 5, Cee Lo Green, Christina Aguilera y Blake Shelton) y porque, al contrario de lo que a mí me dio la impresión en el primer programa, los concursantes suenan siempre a lo mismo. Sí, estoy desencantado con La Voz, pero seguiré sintonizando Telecinco cada miércoles porque estoy enganchado y me encanta poder comentarlo al día siguiente con mis amigos.

Cambiando de cadena y de programa, me gustaría hacer mención de la nueva temporada de Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo, que emiten en Cuatroº los jueves por la noche. La primera edición no la seguí al día, aunque luego me la tragué con patatas en época de exámenes, pero esta temporada es diferente. Estoy un poco en descontento con el casting, que viene a ser un poco también el estereotipo de patetísmo que recorre nuestro país: un vendedor ambulante así como un poco corto de mente, el típico niño rico y mimado rubio, el musculitos que se define como “escupefuegos y muy heterosexual”, el mariquita y, este año, los mellis. Cómo no, nunca pueden faltar las/los pretendientes que dicen ir a conquistar a los concursantes porque de verdad les atraen y al de cinco minutos de aparecer en pantalla, en internet ya salta el bombazo con que son actores u actrices porno (esta edición hay dos). Me gusta este tipo de programas casposos, la verdad, pero verdaderamente lo que (me) nos importa de este programa son ¡las madres! Sí, para mi todo el protagonismo se lo llevan ellas, y en esta temporada hay una que es un verdadero amor: la madre del concursante mariquita. Las noches de los jueves por Twitter se convierten en una rifa constante por ver quien se lleva antes a Mary (la madre) a casa. La temporada acaba de empezar pero visto lo visto, aún quedan bastantes cosas por salir a la luz. ¿Terminará convirtiéndose todo en una telenovela como en la primera temporada? Estaré atento.

Para finalizar, voy a mencionar el reality (sucedáneo de la versión americana) Geordie Shore, emitido los martes noche en MTV. Reconozco que he visto capítulos sueltos de la versión original (Jersey Shore) aunque idolatro a Snooki, pero lo que se vive en ese programa… ¡Eso sí que es vida! Aquí la única preocupación es batir el récord de salir durante la semana y ver quien se emborracha más de fiesta. Aunque claro, como todo buen reality también cuenta con su lado “drama” con el que sufro cual quinceañero. Para los que lo veis sabréis de lo que hablo. Sí, de Charlotte y Gaz. Por si fuera poco, MTV confirmó hace unos días que la versión española, Gandia Shore, ya está lista y se estrenará el próximo 14 de Octubre. Con personajes con nombres artísticos como “Clavelito”, “Gata” o “Ylenia de Benidorm” no puedo esperar a que llegue el día.

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