Mujeres sobrenaturales. Sin maquillaje. Sin retoques. Sin miedo. Estas frases son remarcadas por la revista Elle en sus portadas donde se defiende la belleza al natural de las mujeres. Esta campaña, lanzada en Francia donde las protagonistas han sido Monica Bellucci, Sophie Marceau y Eva Herzigova  se ha realizado también en España contando con caras conocidas como las de Elsa Pataki, Paz Vega y Sara Carbonero entre otras.

El autor de esta rompedora iniciativa, el prestigioso fotógrafo Peter Lindbergh plasma sus ideas y lo que podría ser el lema de esta campaña: “Las arrugas son lo que te sale después de hacer el amor. Son bonitas a cualquier edad, significan que hay historia, y sin historia no hay belleza”.

Estas portadas han suscitado polémica y el debate está servido. ¿Dónde está la frontera entre el uso y abuso del Photoshop? ¿Es denunciable intentar vender un producto que no es real? ¿Maquillamos o escondemos? ¿Vende más lo irreal a lo natural?

El uso del Photoshop parece haber pasado de ser una herramienta de complemento en la edición a una herramienta básica en la producción.  Ha pasado a ser el elemento clave en cualquier campaña publicitaria.  Y no son solo ellas a quienes se les practica esta técnica en su imagen, sino que también a ellos. Un ejemplo es Rafa Nadal para la firma Armani.  Además, el poder de esta técnica llega a los carteles de cine, videoclips, anuncios televisivos, e incluso, películas.

Esta polémica  envuelve a  editores, fotógrafos, publicistas y modelos. Muchas veces, son los propios protagonistas quienes denuncian esta práctica que califican de “irreal”, ya que dicen no sentirse identificados con las imágenes, por muy espectaculares que sean.  Famosos y famosas como Kate Winslet, Brad Pitt, Madonna y Claudia Schiffer participaron en una campaña contra el uso del Photoshop el año pasado.

Parece que nos pretenden vender la perfección en una imagen, aunque haya veces que sus meteduras de pata sean tan grandes que pongan en evidencia si realmente son expertos los que están detrás de todo esto. Forever 21 abusó tanto de esta herramienta en sus catálogos que dejó a sus modelos sin rodillas. A Demi Moore le restaron unos 20 años en la campaña que realizó para Helena Rubinstein y Mango le quitó a Scarlett Johansson las curvas que le caracterizan.

Izquierda: Demi Moore para Helena Rubinstein
Derecha: Catálogo de Forever 21

 El Photoshop está a la orden del día y aunque parezca una herramienta inocua, muchos expertos la consideran un arma de doble filo. Tan extendido es su uso, que realizar una portada sin utilizar este retoque pasa a ser un acto de “rebeldía” del que se hace eco toda la opinión pública.

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