En España, al igual que en América, son muy fans de hacer realities para todo. La verdad es que si me paro a pensar, en España hemos contado con alguno de ellos bastante absurdos o chocantes. Se me vienen a la mente nombres como “El Bus”, emitido por Antena 3 en el 2000 y “Confianza Ciega”, grabado en 2001 y emitido en 2002 por la misma cadena antes mencionada. En América, posiblemente sea MTV la cadena que cuenta con los realities o docu-realities más extraños, como por ejemplo “Teen Mom” (conocido en España como “Embarazada a los 16”).

Pero los americanos son muy chulos y es en el 2005 cuando deciden lanzar un canal que se va a dedicar única y exclusivamente a la programación y temática homosexual, bisexual y transexual bajo el nombre Logo: Fierce TV. No es de extrañar que de ahí salga el reality del que voy a hablar hoy.

RuPaul’s Drag Race se empieza a emitir el 2 de febrero de 2009 y con ese nombre os podéis hacer una idea de por donde van los tiros del concurso. RuPaul, conocido drag-queen, actor, modelo y compositor, es el presentador de este concurso el cual se encarga de de buscar a la próxima estrella drag-queen de América.

En la primera temporada se nota que tantearon el terreno probando a meter únicamente a 9 concursantes, cifra que va aumentando según pasan las temporadas. Pero bien, mejor explicar a grandes rasgos qué tienen que hacer nuestros chicos. Para empezar, por mucho que sean drag-queen’s, es un requisito importante ser hombres biológicos. El ser homosexual no es un requisito, pero hasta hoy en día no han contado con ningún concursante con otra orientación sexual. Los participantes deben realizar diversos retos según el día: sesiones de fotos, monólogos, imitaciones de personajes famosos, maquillaje, etc. para finalmente terminar confeccionando un atuendo teniendo en cuenta el “tema” de la semana, mostrandolo en una pasarela y siendo juzgado por RuPaul y 4 jueces más.

Finalmente, son dos concursantes los que quedarán como “los peores de la semana” y para que RuPaul pueda decidir quien debe seguir una semana más en la “academia” ambos deberán realizar un playback de una canción. RuPaul introduce el playback con la frase: “The time has come for you to lip-sync for your life!”, frase que repetirás a cada capítulo que veas.

El reality explota el mamarrachismo a su máxima potencia, aunque algo que he echado en falta ha sido un poco más de catfight (pelea de gatas) entre los concursantes. ¡Pero esto no queda aquí! Después de cada episodio, emiten la versión “Untucked” de cada capítulo, en el que se ve lo que pasa en la “sala de espera” mientras los concursantes esperan la decisión de RuPaul y los jueces. ¡Ahí sí que hay pelea!

Tengo que reconocer que hace tiempo que me hablaron de este reality y lo primero que me pasó por la cabeza fue un “ni de coña voy a ver esa basura”. Pero mírame, ya van por la quinta temporada (que a todo esto, es un All-Stars en el que han metido a lo que han considerado lo mejor de cada temporada) y me he puesto al día en menos de una semana. Mi vida actualmente está algo más vacía ahora que no tengo unos 4 capítulos de RuPaul que ver al día.

Espero no engancharme a más programas/realities/loquesea, que luego lo paso mal.

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