Los lubricantes se utilizan mucho en las relaciones sexuales, aunque muchos lo desconozcan, y sobre todo con el uso del preservativo, ya que se podría llegar a romper si la mujer no esta lo suficientemente húmeda. A pesar de ello, muchos no saben cómo se usan o cuáles elegir en función de sus necesidades. Está claro que nuestro cuerpo siempre lubrica de forma natural, pero en ocasiones, por razones físicas o por nuestro estado emocional, o incluso por falta de estimulación preliminar por parte de nuestra pareja, dicha lubricación no se produce, sobre todo en el caso de las mujeres. Este hecho hace que la relación sexual no sea lo demasiado placentera, al contrario, dolorosa.

Existen dos tipos de lubricantes más usados: a base de aceite y agua. Los más recomendables son los que tienen base de agua. Cuidado con los de aceite porque pueden provocar infecciones, alergias o irritaciones. Los que están hechos a base de agua son más fáciles de aplicar, de quitar y limpiar y, además, son más naturales, así que es importante leer bien antes de comprar.

En las sex shops podemos encontrar lubricantes que pueden usarse más para el juego sexual en sí que para obtener más lubricación. Hay, por ejemplo, algunos con sabores, fresa, melocotón, frutas variadas..; con aromas, biológicos, comestibles, con dilatador o hasta calientes (que con el roce te dan una sensación más cálida y agradable al tacto y en los genitales), incluso con efecto de frío, para el que disfrute con las bajas temperaturas…

Tips generales:

* No deben contener vaselina ni aceite (para evitar infecciones porque pueden modificar el ph de la piel en las mujeres).

* Hay en varios formatos: cremas, gel, líquido y hasta supositorios.

* Aplica una o dos gotas en la punta del pene sobre el preservativo o sin él.

* Aplica una gota o dos en el clítoris y vulva.

* Si se realiza un juego preliminar con los dedos, hay que humedecer los dedos limpios con algunas gotas de lubricante antes de introducirlos a la vagina.

* La saliva no es un lubricante sexual natural aunque muchos lo crean, ya que no dura el tiempo suficiente para el inicio y final del acto sexual.

* Utiliza poca cantidad. Demasiado puede ser contraproducente (el preservativo puede salirse o irritar).

* Guarda el frasco en un lugar seguro, fresco y seco, y siempre vigila la fecha de caducidad.

* Limpia tus genitales después de la relación sexual si es posible o retira el exceso de lubricante, para evitar que se quede en tu piel demasiado tiempo.

Tipos de lubricantes:

A base de agua: son los más recomendados porque no manchan, se limpian con facilidad. Son seguros si se usan con condón y no deben usarse en el agua, ya que se diluyen.

A base de aceite: pueden manchar la ropa, sábanas y almohadas, para eliminarlos hay que utilizar jabón y pueden romper los preservativos de látex. Pueden causar infecciones en la mujer debido a que alteran el ph de la delicada piel femenina.

A base de silicona: tienen un poder lubricante más elevado y son perfectos para los encuentros acuáticos pues el agua no les afecta, pero pueden ser irritantes. Nunca los uses con los juguetes sexuales de silicona también porque pueden dañarse.

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