Cuando me encuentro exactamente en el zenit del curso actual, y cuando ya ha pasado año y medio desde que decidí matricularme en Bellas Artes, ahora, es cuando encuentro el momento apropiado para hacer una recopilación de las cosas aprendidas , cosas desaprendidas, cosas que aprendí a la fuerza, y cosas que aprendí pero preferí olvidar. Todo lo que he aprendido en este tiempo, y más recientemente desde el verano hasta ahora, lo he aplicado a mi vida. Y hace tiempo ya que sé llevarme mejor, y entenderme a la perfección.

  1. PROCESO. Toda obra lleva tras ella un proceso. Largo y costoso a veces, y otras el azar pone todo de su parte. Da igual. La importancia está en saber que todas y cada una de las decisiones que tomamos lleva tras sí una maquinaria. No apresurar los momentos, no forzarlos. Es en ese proceso, en el que surgen las ideas más interesantes, los cambios (que tal vez no se tercien como algo fructífero), y la auto-evaluación. Considero increíblemente crucial ser capaz de evaluarse a uno mismo, y hacerlo constantemente. Nadie va a ser más crítico contigo de lo que tu mismo lo eres. Por una lado eso es tranquilizador pensarás, pero cuidado, acabar como Golum es fácil.
  1. PROGRESO. Si algo me ha resultado definitorio en mi carrera este año ha sido la actitud. Actitud de progreso. Y eso señores, se adquiere. Decidí hacer del arte mi vida, y eso es una decisión de peso. Pero está toda la carne en el asador, y todas mis intenciones derivan en mi decisión de mejorar, y progresar. Todo va sobre la evolución en esta vida. Si uno se para, si no avanza, se queda atrancado. Y ahí se pierde el juego, uno se queda fuera. Si algo no te motiva, si por mucho que intentes progresar ves que no lo consigues, abandona. Y vale ya de falsa publicidad, del impossible is nothing. Si algo diferencia al ser humano es su capacidad de razonar. Razonar implica conocer las limitaciones de uno mismo, y conocerse, deriva en no perder el tiempo en estupideces, e invertirlo en lo que a uno realmente le apasiona. La teoría de la evolución aplicada.
  2. MOVIMIENTO. Siempre me he considerado una persona parada, quieta, con tendencia a la vagueza. Pero no más. Subestimamos la de vivencias y oportunidades que nos perdemos quedándonos en casa. La calle vibra, algo se mueve, y a no ser que inviertas todas esas horas de refugio casero en leer a Dostoyevski, dibujar, o hacer ejercicio -algo que claramente dudo- te vas a perder todo lo que pasa a tu alrededor. La de vueltas que puede dar tu vida por dejarte llevar, por cambiar esa establecida programación de vida que llevas. La importancia de que se te cruce el cable, y de no pedir perdón por ello. De ir y venir, sin que nada ni nadie te lo impida. Conocer gente enriquecedora, e inspiradora. Cosas que Tumblr y Facebook, de momento, no ofrecen,
  3. SENTIMIENTO. Puedes hacer muchas cosas. Puedes hacerlas bien, puedes hacerlas mal, regular, ni fu ni fa, entretenidas, aburridas, o directamente no hacerlas. Pero hazte un favor a ti y a toda la humanidad: hagas lo que hagas, ponle sentimiento. Y ponerle sentimiento no es simplemente hacerlo con ganas, es saber que vas a dar lo mejor de ti en hacer tu tarea, porque crees en lo que haces y porque si fuese de la manera contraria, directamente no lo harías. Esto siempre lo he creído como la clave de todo lo que empieza. Una relación, un negocio, un cuadro, un libro, una idea. Ir a por todas significa implicarse, no pasar de largo, pringarse cuando es necesario hasta la cabeza de barro, invertir tiempo y esfuerzo sin reparar en lo costoso que resulta. Claro que puede terminar como algo totalmente distinto a lo pensado, pero eso en el arte, es algo de lo más positivo. Analizar qué ha ido mal, y saber que no es necesario borrar y redibujar, que a veces, de lo distinto y del error, surgen el acierto y la vida.
  4. ACEPTACIÓN. Muchas cosas en esa vida no tienen remedio. Muchas cosas en esta vida tienen solución pero tú mismo sabes que nunca llegarán a solucionarse. Y muchas cosas la tienen pero simplemente no te apetece solucionarlas. Todo eso está bien, tú estás bien con todos esos pensamientos. Aceptar que hay asuntos que escapan a las manos de uno, asuntos que no interesan y asuntos que jamás interesarán, es clave para conseguir una vida tranquila. De lo contrario lo único que vas a hacer es estresarte, meterte en un bucle infinito de quejas y frustración. Acepta que todo tiene un fin, y asúmelo como algo natural. Hay gente en tu vida que lleva mucho tiempo, gente en tu vida que acaba de entrar, gente que pasó levemente por ella. Gente que marchará, y otras personas que aparecerán. Es necesario saber cuando dejar marchar, pero también cuando dejar entrar. Y lo más importante en una obra de arte: saber cuando parar. Entender, que el fin, determina siempre el comienzo de algo nuevo. Aceptar, que cuando algo se trabaja una y otra vez, y el resultado sigue siendo el mismo, tal vez sea porque el proceso no ha cambiado, y uno se ha trabado. Saca de tu vida, de tu obra más importante, todo aquello que se sobre, y como en una buena receta, no abuses,pues cada ingrediente tiene dosis. Y antes de que el arroz se pase, hay que saber cuando apagar el fuego.

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