Donosti, ‘la perla del Cantábrico’ y una de las ciudades más bellas de la costa española. Un ambiente diferente, una ciudad que enamora a la mayoría de los que por casualidad o por suerte topan con ella en algún momento de su vida. Desde la Zurriola hasta el Peine de los Vientos, una ciudad bañada de mar, de olor sal y de calles cargadas de historia.

Normalmente hablo de ciudades más allá de nuestras fronteras, dejando de lado lugares que maravillan tanto como éste. Supongo que la mayoría sabréis de qué os hablo, pero creo que a pesar de ello, es digno de visitar y animar a quien no lo haya hecho que lo haga- es una horita de viaje y el billete de ida y vuelta vale solo 14€- y puedo asegurar que no te defraudará.

Peine del Viento

Peine del Viento

Además, Donosti es famosa por sus pintxos, deliciosos y variadísimos que puedes degustar en el sinfín de bares que colman la parte vieja. Uno de ellos es el ‘Zerura’, un moderno bar con una amplísima barra que hará agua la boca de todos, pero uno de sus pintxos más típicos es la ‘tosta de bogavante’. El precio medio por cada uno rondará los 3 o 4 euros. Pero sin duda, si hay algo típico de la parte vieja donostiarra esa es ‘La Mejillonera’, situada casi llegando al puerto. También tienes una gran carta dónde elegir y haciendo honor a su nombre, lo más solicitado son los tigres o los mejillones con tomate y un punto picante. Hacen también unas patatas bravas dignas de chuparse los dedos, yo al menos no he probado ningunas como las de allí. Es curioso porque las paredes del local aparecen decoradas con conchas de mejillón. No sabría decir el precio exacto, pero es muy asequible para todos los bolsillos.

Después de haber llenado el estómago, podemos aprovechar y visitar la Plaza de la Constitución y por una de las calles más conocidas, 31 de agosto, llegar hasta la Iglesia de Santa María y el Museo San Telmo (creo que hay que pagar, pero no lo sé seguro). Tampoco puedes dejar de visitar la Catedral del Buen Pastor, la más conocida.Seguimos nuestro recorrido hacia el puerto para terminar, si el cuerpo lo permite, subiendo al monte Urgull, y aprovechar para darnos un bonito paseo con vistas al por el Paseo Nuevo, cuando la marea está muy alta, hay que tener cuidado, porque las olas rompen fuerte y pasan cosas como las de la foto de abajo.

Olas en el Paseo Nuevo

Olas en el Paseo Nuevo

También podemos optar por salir al boulevard y continuar la ruta hacia el Ayuntamiento, junto al parque Alderdi Eder, y el paseo de la Concha, al final del que se encuentra el Peine de los Vientos, una de las señas de identidad de la capital Guipuzcoana obra del artista Eduardo Chillida quien trató de representar la conexión del hombre con la naturaleza.

Muy cerquita, en el barrio de Miraconcha- el más caro de Donosti- está el Palacio de Miramar, desde cuyos jardines tenemos unas excelentes vistas de casi toda la costa y la isla de Santa Clara. La isla se puede visitar, un trayecto en barco que sale desde la parte vieja y que cuesta unos 4 euros, allí hay una playa y un restaurante, pero éste únicamente abre en verano.

Vistas desde Miramar

Vistas desde Miramar

Pasando el puerto se encuentra el Acuario de San Sebastián, desde el cual puedes acceder al Paseo Nuevo y volver por ahí hasta la playa de la Zurriola, de surfistas y donde se organizan varios campeonatos de este deporte. A escasos metros de la playa se encuentra el Kursaal, donde tiene lugar cada año el Zinemaldi, que este año ha recibido estrellas del cine como John Travolta.

Y después de un día de visita agotador, nos merecemos comer y nuevamente tenemos una amplia variedad de bares y restaurantes donde elegir- Donosti es además la ciudad que cuenta con más estrellas Michelín del país-. Un sitio al que ir es el ‘Bideluze’, situado en la plaza Guipúzcoa. Puedes elegir entre platos, bocadillos y sándwiches además a muy buen precio. Recomiendo el sándwich de beicon, queso y revuelto de setas, -también está en versión bocadillo- el precio ronda los 6 euros. Uno de los bares de bocadillos más conocidos es el ‘Juantxo’, situado en  la parte vieja. El más demandado, entre muchísimos donde escoger, es el de calamares. Muchos podrán pensar que para un bocadillo es un poco caro, ya que oscilan entre los 7 y los 8 euros.

Y ya, ¡vida nocturna! Bataplán es sin duda la discoteca más conocida de la ciudad, al pie de la playa de la Concha y donde puedes encontrarte a la gente más cool de la ciudad (la entrada cuesta 10 euros con consumición, que asciende a 14 en caso de que haya una fiesta especial). Aunque también están People y Rotonda. Si preferimos ir de bares, tendremos que volver a la parte vieja, unos de ellos son el ‘Arkaizpe’,- justo alado del ya mencionado ‘Zerura’- el ‘Ttun Ttun’ o el ‘Ezpala’… y ya después de una buena sesión festiva, espero que hayáis disfrutado el viaje.

Una Respuesta

  1. Luca

    Buen artículo Martu! Aunque si no es por mí, no conoces así de bien Donosti.

    Sigue escribiendo tan bien como hasta ahora, un besazo 🙂

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