Una vez más Pepucomag vuelve con su publicación mensual en la sección VIAJES y esta vez te traemos dos planes diferentes para fin de semana. De esos viajes que no necesitas planear con antelación ni tampoco presupuestos muy elevados.

Dos propuestas diferentes para disfrutar en la compañía de tu grupo de amigos o, por el contrario, en pareja. Una forma diferente de celebrar, por ejemplo, fin de exámenes. Acabamos de empezar, pero solo hay que pensar que en un par de semanitas podremos estar disfrutando del sol sin preocupaciones lectivas, así que ¡toma nota!

Si lo que quieres es pasar un fin de semana entre amigos, a tan solo 20 minutos de Bilbao, en Amorebieta, se encuentra el Paintball Open Air, el más grande del País Vasco y que es perfecto para celebrar el fin de curso con tus amigos de un modo diferente. El precio es desde 25€ por persona. Tras una ajetreada jornada de ‘lucha’ con amigos, es verano y tiempo de disfrutar al sol de la playa. A tan solo media hora podemos relajarnos en Sopelana, un lugar, como la mayoría sabréis, situado en un entorno privilegiado entre el mar y la montaña. Sopelana además cuenta con una escuela de parapente para que los más atrevidos, sobrevuelen los acantilados y tengan una vista diferente.

Cuenta además con zonas de camping, tanto en bungalows –con tarifas algo más elevadas- como en tiendas de campaña, para disfrutar de un atardecer frente al mar e incluso vivir una mininoche americana frente al fuego de una hoguera con guitarra en mano. Las puestas del sol frente al mar, y más si son en buena compañía, superan cualquier estampa. Un plan divertido, en el que no faltarán las risas y seguramente, la buena música.

Por el contrario, si prefieres irte a un lugar romántico con tu pareja, en Pepucomag también tenemos una propuesta para ti. Muy cerquita, en la bellísima Cantabria, se encuentra la Posada de Somo, una antigua casona con más de 100 años de historia.

Un lugar en el que dar paseos rodeados de la naturaleza, pero famoso por su enorme playa de fina arena blanca. Aunque a escasos tres kilómetros que podemos recorrer andando, nos encontramos calas salvajes, preciosos acantilados por los que pasear, o playas para aquellos, que como yo, su pareja o ellos mismos sean amantes del surf. Además puedes acercarte hasta la capital cántabra a través de un bonito paseo en barco. Las tarifas de la Posada de Somo varían, y además la cena y el desayuno se pagan aparte, pero es un lugar que, en mi opinión, merece la pena visitar -además, todas las habitaciones disponen de un jacuzzi en la habitación, algunos de ellos con vistas increíbles.

Ahora, manos a la obra, a estudiar y así en 15 días, los más afortunados podréis disfrutar del verano como es debido.

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