Todas las parejas tienen altibajos. Las relaciones diez no existen. Por eso siempre intentamos buscar una solución para poner fin a nuestros problemas…

Ejemplo 1: Si alguien te gusta de verdad, intenta volver a conquistarlo

Muchas veces las parejas vuelven después de un periodo de separación. Hay que analizar cuál es el motivo que les llevó a esa ruptura y si merece la pena volver a luchar para intentarlo de nuevo y hacer borrón y cuenta nueva. Una buena opción es darse un tiempo pero la clave está en saber para qué nos va a servir ese tiempo. Ese tiempo debería ser para reflexionar, ver qué ha salido mal, si realmente os queréis y cuál va a ser la solución a vuestros problemas.

Ejemplo 2: No hagas algo si realmente no lo deseas

¿Ir a vivir juntos? Quizá para comprobar cómo será la relación, para probar… Pero en la mayoría de los casos se toman estas decisiones para buscar mayor intimidad. Pero es una decisión muy importante, es un compromiso. Si realmente estas insegura y crees que es innecesario no lo hagas. Todos sabemos que hay parejas que llevan años saliendo y que parece que tienen la misma relación que cuando empezaron a salir. Son personas que se estancan, que no tienen ningún proyecto de futuro y necesitan una evolución en sus vidas. Antes de tomar decisiones tan importantes como ésta, intenta cuidar el día a día de la relación y crear un proyecto de vida entre los dos.

Lo fundamental en el éxito de una pareja es tener un proyecto de vida juntos…

Ejemplo 3: ¿Y si nuestro amor es para siempre?

Aunque parezca mentira, existen parejas que llevan juntos toda la vida prácticamente. El ‘para siempre’ es posible, solo necesitas intentarlo y saber cuáles son tus deseos. La clave es ser sinceros con nosotros mismos y ver hasta qué punto queremos que la persona con la estamos sea la definitiva. Y nunca hay que cometer el error de dejar de ser nosotros mismos, que no nos roben la identidad.

Ejemplo 4: Tríos aparte…

La infidelidad es la oveja negra en muchas relaciones. No es fácil de asumir que la persona que quieres te engañe con otra, u otras. Y normalmente sabemos que desemboca en muchas lágrimas y un desgaste difícil de superar. Por eso mismo lo importante es plantearse hasta qué punto nos merece la pena estar con una persona que nos hace sufrir continuamente. A veces lo mejor es seguir por caminos diferentes. Luego también es importante saber diferenciar entre una infidelidad puntual o si ya ocurre de forma continuada. En el primero de los casos podemos intentar olvidar y perdonar, pero ya en el segundo caso hay que plantearse si realmente merece la pena aguantar eso, desde luego.

Hay que dejar los impulsos a un lado en la toma de decisiones importantes. Y pensarse bien las cosas…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.