Parece ser que Antena 3 ha cogido el gusto por el sonido de las máquinas de coser tras finalizar hace muy poco la exitosa El tiempo entre costuras. En una noche de guerra televisiva total porque Telecinco estrenaba B&B, con el regreso de Belén Rueda y Fran Perea, entre otros, que terminó por perder la batalla en las audiencias. No entiendo cómo Belén Rueda que hace películas medianamente aceptables se mete en este tipo de mediocridades. Pero bueno, eso ya es otro tema.

Como iba diciendo, Velvet, estranada ayer con un gran apoyo de la audiencia (4,8 millones de espectadores) , viene aprovechando el tirón que tienen las series de época en esta cadena. Lo cierto es que está a años luz de su precesora El tiempo entre costuras por muchísimas razones. Un guión muy predecible, pastelongo, de telenovela de sobremesa (amor imposible entre niña pobre -Paula Echevarría- y niño rico -Miguel Ángel Silvestre-. Esto da bastante pena porque el reparto no está del todo mal aunque los mejores actores tienen papeles secundarios: José Sacristán, Natalia Millán, Cecilia Freire y Aitana Sánchez-Gijón, por poner un ejemplo. ¡Ah! Y un fugaz y suicida Tito Valverde. La historia se centra entre el idilio de los protagonistas y no profundiza en otras tramas. Aún es pronto para hablar de esto y habrá que darle el voto de confianza.

1922539_10202247379643555_1500439578_n

Seguimos. Los decorados. Muchos han sido reutilizados de la serie Gran Hotel  (misma productora) por lo que todo el presupuesto se lo ha llevado la parte de vestuario (punto positivo para la serie). Miguel Ángel Silvestre llegando de Londres al Madrid de los cincuenta con ropa de Fred Perry. Gran parte del vestuario que aparece  en Velvet ha sido creado para la ocasión. Puntazo. Pero ¿y esos fondos photoshopeados para recrear la Gran Vía madrileña? Fatal, fatal. No cuelan.

De momento, podemos decir que a Antena 3 no da puntada sin hilo y que le ha salido bien la jugada de programar a última hora el estreno de esta serie. Sanción económica incluida por hacerlo sin el margen de tiempo reglamentario. Una vez más las cadenas juegan con la audiencia enfrentando su programación sin darse cuenta de lo más importante: el que pierde es el espectador.

1947665_10202247371923362_1240636604_n

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.