¿Es un avión? ¿Una manada de búfalos? ¿Las directioner yendo a por la última entrada para un concierto de One Direction? ¡NO! Son los y las alemanas dando golpes a la mesa… y no es porque tengan hambre, ni porque la jarra de un litro de cerveza que les acaban de servir sea demasiada pequeña. Y es que al acabar cada clase de la universidad, después de que el profesor diga “bis nächste Woche” (hasta la semana que viene), hay que tocar la mesa lo más fuerte que se pueda. Sorprendente, sí. La duración de esta celestial armonía ronda entre los 10 segundos y el tiempo que tardas en que te sangren los nudillos.

Probablemente, ya que no me acuerdo ni de la mitad de lo que he hecho las primeras dos semanas en la ciudad (dios sabe por qué), esto habrá sido lo que más me ha llamado la atención del Erasmus en Mannheim. Que por cierto, se pronuncia “MANNJAIMM”, no “MANNJEIM”, ni “MANNAM”, ni “MANNEsaCiudadALaQueVas” como dice mi amama.

El edificio de la universidad de noche, de día es igual pero con más luz.

El edificio de la universidad de noche, de día es igual pero con más luz.

Mannheim es una ciudad con bastante ambiente universitario, por donde ha pasado el padre de Mercedes, la prima fea de Extremadura no… la otra, la de la empresa de coches. Por ello, fue en Mannheim (en 1885) donde se construyó el primer automóvil del mundo y, no solo eso, sino que también unos años antes, en 1817 exactamente, se construyó la primera bicicleta del mundo. Así que puedo afirmar, y afirmo, que en Mannheim la vida va sobre ruedas.

Otra de las cosas más destacables de la ciudad es la organización del centro,  el “QUADRATE”. Dentro de esta zona, las calles se dividen en una letra (de la A a la U) y un número (del 1 al 15), es divertido porque si entras a un bar, que esté bastante lleno, puedes jugar al hundir la flota con los que están ahí. “B7, tocado;L12 agua; U2, Bono & Company”. 

En la ciudad hay dos universidades, la “Popakademie”, la universidad de  la música pop y la universidad a la que voy yo que, por cierto, tiene un nombre muy original, “Universität Mannheim”. Está universidad, según he oído, es la mejor universidad alemana y una de las mejores del mundo para estudiar ADE (Administración y Dirección de Empresas), por eso elegí venir aquí y estudiar PERIODISMO. En total, en la universidad estamos inscritos 12.000 alumnos, de los cuales más de la mitad somos extranjeros. Si tuviera que hacer una descripción física de un alemán típico de mi universidad basándome en lo que he visto estos días, sería éste:

Típico alemán de la Universidad de Mannheim.

Típico alemán de la Universidad de Mannheim.

Así que ya veis… en Alemania no todos son rubios, altos y ojos claros.

Hablando del físico de los alemanes y los tópicos, y aunque en otro artículo haré un análisis más profundo, os adelanto que , comen salchichas,, beben cerveza, y sí, hablan alemán. Lo último es lo que más me impresionó de los tres, nunca me lo hubiera imaginado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.