Si la población adulta vecina de Bilbao (acaso superior a los cuarenta años) es preguntada acerca de sus recuerdos pasados cuando visitaban la villa, no dudo en que la mayoría comenzará su discurso a su llegada en tren o en autobús a la estación de Atxuri (Achuri en castellano). Este punto de encuentro y de salida, que hoy día sigue manteniendo sus funciones, venía a aumentar aún más la afluencia de personas que se movía por el barrio homónimo. Tanto el mercado de la Ribera como la mencionada estación diseñada por el famoso arquitecto Manuel María Smith y los diversos comercios y servicios que se abrían en toda la zona, no eran más que la evidencia de que Atxuri se trataba del centro neurálgico de la ciudad en el último tercio del siglo pasado. Su fama histórica le precede: no olvidemos que estamos ante uno de los barrios más antiguos de Bilbao (conformaba los márgenes parejos a la ría Nervión de la antigua ciudadela medieval -actual Casco Viejo-), una categoría afirmada por la parroquia gótica de San Antón y el puente del mismo nombre que permitía uno de los accesos a la antigua ciudad. En este sentido se debe entender el viejo ayuntamiento que se encontraba frente a la iglesia mencionada, desplazado hoy día a la nueva sede siguiendo la evidente necesidad urbanística de superar los límites del Casco Viejo a fines del siglo XIX.

A medida que nos hemos ido acercando a los tiempos actuales, el barrio de Atxuri ha ido perdiendo paulatinamente el protagonismo del que antes gozaba. El hecho de que la ciudad se haya ampliado hacia el otro lado de la ría y que los comercios más poderosos se hayan acercado al nuevo ensanche, entre otros factores, han propiciado esta desventaja. Los vecinos de esta desvalorada zona han sido conscientes del progresivo olvido que el barrio ha ido sufriendo, por lo que, como un movimiento reaccionario y de preservación histórica, decidieron fundar Atxurigorri. Asociación con un recorrido de aproximadamente dos años según los datos proporcionados en su página web, sus integrantes se describen como «diferentes personas y familias que vivimos en el barrio de Atxuri, [que] de manera plural queremos promover un barrio agradable y con vida».

Las actividades que han llevado a cabo con el fin de resurgir el barrio son de diferente índole: desde el día del euskera hasta las fiestas del barrio. En el ámbito cultural debemos señalar su última propuesta consistente en una exposición retrospectiva a través de una colección de fotografías que muestran el pasado de la zona. Los propios vecinos y diferentes instituciones son los que han cedido las imágenes que se exponen en el claustro del Museo Diocesano de Arte Sacro del que ya dimos cuenta hace un tiempo en la presente revista. Acudiendo a los datos oficiales de la muestra, disponibles online, se nos informa sobre lo siguiente:

La exposición agrupa fotografías según nueve temáticas: mujeres, transportes, la guerra, eventos señalados, educación, inundaciones, urbanismo, edificios singulares y vida cotidiana. Una serie de entrevistas a vecinas/os de Atxuri recogidas en un documental complementa con sus relatos la visión histórica-fotográfica desde el presente, dejando vislumbrar lo que podrá ser el futuro del barrio.

El título que le han dado es Achuri txuribeltzean: Atxuri antzineko argazkien erakusketa = Exposición de fotos antiguas de Atxuri. La humildad de la propuesta se hace extensible a los medios utilizados en la misma, pues las fotografías aparecen pegadas en cajas de cartón, un medio que, además de cumplir el aspecto funcional, aporta, desde mi punto de vista, cierta emotividad al asunto.

Expo Atxuri

Fuente: ATXURIGORRI.ORG

En cualquier caso, al margen de ser una exposición convencional, la propuesta nos sorprende verdaderamente en el momento en que las fotos escapan de los límites del museo. Invadiendo las calles de Atxuri, acaparan una amplia serie de locales comerciales (desde el Eroski de la Plaza de la Encarnación hasta varios bares comprometidos) que exhiben en sus interiores fotografías que proporcionan al espectador una visión antigua del lugar junto a su versión actual. Es, en conclusión, una exposición cuyo itinerario exige al público recorrer todo el barrio, consiguiendo así que lo visite enteramente y que penetre (y conozca) los locales que lo conforman. Una idea genial tanto para una reactivación cultural como económica del lugar.

Expo Atxuri 2

Fuente: ATXURIGORRI.ORG

Eso sí, para disfrutarla os tendréis que dar prisa dado que la muestra, iniciada el día 22 de enero, concluye este domingo 8 de febrero. 

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