Tras la guerra civil y el consiguiente triunfo de la dictadura, la actividad artística española era sumisa a los gustos tradicionales de los únicos clientes que en ese momento podían sufragarla, a saber, el gobierno, la burguesía y la iglesia. La mayoría de los grupos citados no eran partidarios de las modas más modernas que estaban revolucionando las artes desde inicios del siglo XX, sobre todo en París. En contraste, el gusto artístico del gobierno dictatorial y de sus vasallos era defensor de unas formas académicas y frías, en coincidencia con el ideario franquista. Sobre 1946 comenzaron, no obstante, a alzarse varios grupos de jóvenes que se unieron para intercambiar informaciones, organizar exposiciones y, en fin, sumar esfuerzos para combatir la escleriosis artística que había propiciado el yermo cultural de la España de entonces. A grandes rasgos, es así como en la España de entre 1939 y 1975 convivieron, por un lado, las formas artísticas tradicionales, de clara influencia clásica consideradas -salvo alguna excepción como la que supone la paradoja del informalismo- oficiales por la dictadura, y por otro, las renovadoras, vistas desde el palacio del Pardo como rebeldes y peligrosas por pretender romper los parámetros del sistema.

La apertura total a la modernidad en cuanto a la cultura y a las artes se refiere se produjo tras la muerte del caudillo. Sin ningún obstáculo que les permitiera organizarse y manifestarse, los dinamizadores culturales se percataron de las enormes posibilidades que se les presentaba. La Feria Internacional de ARte COntemporáneo de Madrid (ARCO) se trata de una de las múltiples propuestas surgidas en ese contexto de liberación. A finales de la década de los 70, en la mismísima capital madrileña, Francisco Sanuy y Adrián Piera, junto con otros colaboradores, impulsaron y fundaron una exposición (celebrado originariamente en el Palacio de Exposiciones del Paseo de la Castellana) con el fin de apoyar el arte emergente y actual, en claro contraste con el anquilosado academicismo de la época de la dictadura. Lugar de encuentro de artistas tanto nacionales como extranjeros, se convirtió en una galería que, a modo de sus predecesoras exposiciones neoyorquinas tituladas Armony Show (1913) y Art of this century (1942), entre otras, trazó con líneas muy marcadas un nuevo cauce hacia la modernidad más moderna en España. En cualquier caso, no olvidemos que la característica intrínseca de ARCO es su condición de un mercado del arte, pues aparte de su función de difundir las propuestas estéticas propiamente contemporáneas, es la venta de los productos creados por estos artistas, consagrados y no tan conocidos, uno de sus propósitos principales.

ARCO2015

Fuente: IFEMA.ES

La razón por la que Pepucomag haya decidido divulgar las virtudes de ARCO responde a que a finales del presente mes, del 25 de febrero al 1 de marzo de 2015, se celebrará la 34ª edición de la feria. En ella, siguiendo el modelo de todos los años (se trata de una muestra anual), acudirán diferentes galerías de todo el mundo. En concreto, y según una nota de prensa de la fundación, un total de 212 galerías de 30 países confirman su confianza en ARCOmadrid 2015. Una oportunidad excelente, en definitiva, para conocer y comparar las múltiples y variadas propuestas que se llevan a cabo en el universo artístico internacional actual.

Para quien no haya acudido nunca a ninguna cita de ARCO, debe saber que la visita se articula en dos fases. Primero, dos días (25 y 26 de febrero) abierto exclusivamente a las visitas profesionales interesadas más bien en la compra de productos novedosos. Segundo, la visita pública que se activa para el resto de los días (27 y 28 de febrero y 1 de marzo) dedicada a los aficionados al arte contemporáneo y público en general, a quienes la feria ofrecerá ciertos servicios y facilidades para sacar el mayor rendimiento a su visita.

Los géneros artísticos que se expondrán serán igual de heterodoxos que la nacionalidad y cultura de los artistas y galerías participantes: pintura, escultura, instalaciones, fotografía, piezas audiovisuales, técnicas mixtas, etc. Incluso la arquitectura tiene cabida en la muestra dado que el diseño de los expositores y del circuito de recorrido del espectador es el resultado original de un gran esfuerzo de profesionales del sector. Como bien señala Andrés Jaque, encargado del diseño espacial de ARCOmadrid 2015, la feria espacialmente se concibe como un verdadero urbanismo de naturaleza efímera, pues solamente permanecerá mientras dure la feria durante esas cinco jornadas.

Para terminar, una información sintética de los datos más relevantes para el/la interesado/a en asistir a ARCOmadrid 2015. Ubicación: pabellones 7 y 9 de la Feria de Madrid. Fechas y horarios: visita profesional (miércoles 25 y jueves 26, de 12 a 20h) y visita pública (viernes 27, sábado 28 y domingo 1, de 12 a 20h). Tarifas de entrada: estudiantes 20 € por cada día / el resto deberá abonar 40 € para los días 27 y 28 y 30€ para el día 1. Información detallada: web de la fundación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.