Toledo, una ciudad que no te dejará indiferente

Vivir en Madrid te regala la oportunidad de realizar muchas escapadas de día o de fin de semana a ciudades llenas de encanto y a menos de dos horas de coche. Así que el pasado puente de diciembre y cansados de Madrid, aprovechamos para huir de todo el barullo de esas fechas y nos escapamos a Toledo.

Es una de esas ciudades amuralladas que todavía quedan en España y que parecen haberse estancado en la época medieval. Imponentes casas con sendos muros que abrazan calles empedradas, sinuosas y llenas de cuestas. Calles que cada vez parecen llevarte a un sitio diferente y que ninguno deja de sorprenderte. Es una ciudad pequeña, por lo que recomiendo que la andéis, a pesar de las cuestas es bastante rápida de visitar y te permite empaparte aún más de la historia.

Nuestra primera parada fue en el Alcázar, ese día al ser puente la visita era gratuita, así que no puedo aportar ningún precio de entrada pero dudo que sea muy cara. La verdad que me decepcionó. Mis padres habían estado bastantes años atrás y me contaron que se mantenía como en sus inicios, pero lo habían reformado por completo. Lo único que se mantiene es el despacho de Moscardó, que aún conserva la esencia de ese 28 de septiembre de 1936.

Otra parada obligatoria es por supuesto la catedral de Toledo, una de las más bonitas que he visitado nunca, gracias a su estilo gótico afrancesado que no deja indiferente a nadie. La entrada tiene un precio de 8 euros aunque, por suerte, ese día también era gratis. De ahí la enorme fila que se formó durante todo el día. Además alberga en su interior una de las custodias más impresionante de nuestro país. Merece la pena verla. La catedral puede presumir de ser una de las más elegidas para celebrar bodas de España gracias a su belleza.

También si vistáis la ciudad manchega tenéis que acercaros hasta el Museo de El Greco, en el que podéis admirar una muestra significativa de obras del pintor que datan de los siglos XVI y XVII. Es el único en el país dedicado al pintor y trata de acercar a todos los visitantes la figura de El Greco, así como la influencia que tuvo sobre la ciudad de Toledo.

Para comer la ciudad te ofrece una gran cantidad de restaurantes con menú del día a precios que oscilan entre los 10 y los 18 euros y con una carta bastante similar. Yo os animo a que probéis las carcamusas, un plato típico de la ciudad elaborado a base de carne de cerdo guisada y guarnición de pimitentos, tomates, cebollas y especias. A mí particularmente me gustó bastante.

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