¿Quién no recuerda detenerse en el mirador del último piso de Zubiarte y preguntarse sobre la finalidad de las obras que se cernían en el único punto no depurado del paseo de Abandoibarra? El término de las mismas llegó a mediados de 2011, fecha de nacimiento del rascacielos más alto de toda Euskadi, la Torre Iberdrola. Dicho proyecto cerró el proceso de renovación del entorno de Abandoibarra y, a su vez, sirvió para alabar uno de los diseños más vanguardistas de una construcción que ha venido a convertirse en icono de la ciudad. 

La Torre fue ideada por el arquitecto César Pelli y, más allá de concebirse como la sede corporativa de Iberdrola, se alza sin lugar a dudas como el edificio por antonomasia de la ciudad bilbaína, centro de todas las miradas. El continente que supone el propio edificio puede ser considerado como una pieza artística, artisticidad que es asimismo extensible a algunas de las obras que cobija en su interior. Y es que, el compromiso de Iberdrola con respecto al mecenazgo artístico se ha ido traduciendo en la conformación de una colección propia que la compañía ha ido paulatinamente incrementando y exponiendo en la Torre. De hecho, fue el año pasado cuando por primera vez se expuso en su interior una exposición cuyas piezas provenían exclusivamente del fondo Iberdrola, muestra titulada La piel translúcida

Ixone Sádaba

Una de las cinco fotografías de Ixone Sádaba perteneciente a la serie “Poética de la desesperación”. 2006. Sección “Figurantes”. Procedente del Museo Guggenheim Bilbao. Fuente de la imagen: ORALMEMORIES.COM

Un año más tarde, la Torre se despierta con la intención de configurar otra exposición artística denominada Figurados, figuraciones, figurantes y comisariada por Javier González de Durana. En esta ocasión, la muestra se completa tanto por las obras de la colección propia de Iberdrola como por las de otras cinco entidades vascas, a saber, del Museo de Bellas Artes de Bilbao, del Museo Guggenheim de Bilbao, del ARTIUM de Vitoria-Gasteiz, del San Telmo Museoa de San Sebastián y del Cristóbal Balenciaga Museoa de Getaria, sin olvidar algunas piezas provenientes de la colección privada Meana Larrucea. El denominador común de todas las piezas (en total 55) es que pertenecen a la contemporaneidad artística relativamente cercana, siendo la más antigua realizada en 1968. Además, es la primera vez que los cinco museos citados colaboran conjuntamente en una exposición cuya idea es hablar sobre el arte contemporáneo. 

Manuel outumuro

Fotografía de “Vestido de noche en satén de color rosa palo y bambula de seda negra con transparencias de encaje mecánico sobre seda negra”, confeccionado por Manuel Outumuro. 1953. Sección “Figuraciones”. Procedente del Cristóbal Balenciaga Museoa. Fuente de la imagen: PINTEREST.COM

El título de la muestra responde al propósito de González de Durana por establecer un discurso coherente en el que todas las obras tuvieran cabida y una significación factible. En este sentido, ha decidido clasificarlas en tres grandes capítulos, los mismos que componen el nombre de la exposición:

Figura: bajo este concepto agrupa aquellas obras que muestran representaciones del cuerpo humano, sea en su totalidad o parcialmente.

Figuraciones: son, en esta ocasión, los ambientes, las indumentarias y las arquitecturas las protagonistas de esta sección, donde lo humano se halla totalmente ausente.

Figurantes: son de nuevo figuras humanas, pero que, a diferencia del primer capítulo, se presentan contextualizadas por el entorno que les rodea, pero de tal forma que su presencia se transforma secundaria. 

retrato de pareja

“Bikote baten erretratua”, óleo sobre lienzo de Ramón Zuriarrain. 1982. Sección “Figurantes”. Procedente del San Telmo Museoa. Fuente de la imagen: LUZYARTES.BLOGSPOT.COM.ES

 

La exposición se desarrolla en la planta 25, abierta al público hasta el día 30 de junio. Es de acceso gratuito, a pesar de que para ello será necesario concertar una cita previa acudiendo presencialmente a la recepción central de la Torre. Ahí se os facilitarán como mucho dos invitaciones por persona que tendréis que validar llamando al 900 119 119 y establecer una visita en función de la disponibilidad de la Torre. Los géneros artísticos disponibles serán la pintura, la escultura, la fotografía, los grabados, técnicas mixtas y audiovisuales, siendo sus autores artistas tanto de impacto nacional (Jesus Mari Lazkano, Dora Salazar, etc.) como internacional (Francis Bacon, Joseph Beuys, etc.). En definitiva, una oportunidad perfecta para disfrutar de las altísimas vistas ofrecidas por la Torre al mismo tiempo que estar rodeado de cultura.  

Markus Lüpertz

Imagen de cabecera: “Cabeza de mujer (cabeza de mi madre)” de Markus Lüpertz. 1987. Sección “Figurados”. Procedente del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Fuente de la imagen: MUSEOBILBAO.COM

Dama con abanico

“Dama con abanico” de Manolo Valdés. 2007. Sección “Figurados”. Procedente de la Colección Iberdrola. Fuente de la imagen: IBERDROLA-ARTE.ES

Accede a la web de la exposición pinchando aquí

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