Todo el mundo sabe que la moda hípster no es nada nuevo. Y la verdad que esta moda se está pasando un poquito y hay que pararle los pies. Estamos malcriando a los niños, les hemos quitado todo el entretenimiento que suponían los libros de “¿Dónde está Wally?”. Ahora todos los niños saben la respuesta sin tener que mirar en el libro: “Wally, está en el Starbucks, con todos los demás gorrolanas y gafapastas”.

Viendo todo lo que tenemos no entiendo qué hace la ONU perdiendo el tiempo en Siria cuando debería intervenir en el problema hípster que es aún más grave. Hace nada un amigo me contó que hubo una avalancha de hípsters fuera del plató de grabación de “Cuéntame” porque se había expandido por las redes sociales que iban a renovar el vestuario de la serie.  Se armó una gorda, miles de personas se volvieron locos con la primera caja de ropa vieja que sacó el personal de vestuario. Los trabajadores de esta serie popular española no daban crédito a lo que estaban viendo.

Desde “Pepucomag” hemos podido contactar con uno de ellos, que quiere guardar el anonimato por miedo a represalias o incluso al acoso. Nos ha contado que: “Esos locos de las manzanas gritaban de todo, pudimos oír varias frases como: “Antonio queremos un coche tuyo”, “Toni te rompería esos vaqueros con la lengua” o gritos de guerra como: “¡Hip, Hip, Hip, Hípster!” o “¡App, App, App, Apple!”.

El problema va en aumento, ya no es una cosa solamente terrestre. Unos expertos de la NASA confirman haber escuchado conversaciones entre habitantes de Urano y Neptuno, en las que los ciudadanos del primer planeta les reprochaban a los del segundo: “Ese azul ya no se lleva este invierno, sois la mierda, sois peor que Plutón o peor todavía; sois como un Samsung Galaxy Mini”. Para los que no lo sepáis, “Samsung Galaxy Mini” traducido al castellano sería “El peor teléfono móvil que ha cagado alguien en toda la galaxia”. Yo creo que no era necesario hacer la traducción ya que claramente todos dominamos el inglés, pero para los que dicen tener “nivel medio” de inglés les he hecho el favor.

Pienso que igual que con todos los problemas, la plaga hípster hay que solucionarla de raíz. Pero para eso necesitamos información que en este momento los servicios de inteligencia del mundo no poseen. Como mi deber social es ayudar a erradicar los problemas de la gente, he investigado un poco en la biblioteca de mi imaginación y os traigo la creación del humano hípster, el primer hípster de la (pre)historia, vamos lo que científicamente se conoce como: el proto-hípster.

Antes de nada quiero explicar qué fue la Prehistoria para contextualizar y situaros en la época en el que se creó esta tribu urbana reconvertida en una bestia incontrolable. Esto es un artículo en una revista cultural, y no todo van a ser risas. Como todo el mundo sabe y como lo dice la “Wikipedia” (que somos culturales pero yo no tanto) la prehistoria fue el periodo de tiempo transcurrido desde la aparición de los primeros homínidos, y homínidas, hasta 3000 a.c. que es el año de los primeros documentos escritos.

De la prehistoria es el conocido y popular humano prehistórico. Un tipo de humano con mucha capacidad de supervivencia ya que hoy en día hay todavía muchos entre nosotros. Para muestra, una foto:

Sin descripción, sin cerebro.

Humano prehístorico, como se ve en la imagen por su comportamiento tiene el cerebro más pequeño que el resto de los humanos.

Hasta aquí la información cultural de hoy. De nada. Vayamos al tema que nos ocupa: los hípsters. Antes de que apareciese o apareciera el primer hípster humano, ya existían los hípsters animales como por ejemplo el gallo de corral, el gusano manzanero, el bicho bola, o el delfín viejo y obeso por ir demasiado al McAlgas, popularmente conocido como Ballena. El primer hípster humano viene del paleolítico, y fue aquel que aburrido, desganado y muerto de asco de andar a cuatro patas (en esa época no existía la palabra mainstream), decidió andar a dos patas para destacar entre los demás homínidos.

Siendo el primero era bastante simplón. Todavía no estaba el concepto hípster bien desarrollado, sino que era un proto-boceto de proto-hípster (lo siento si uso demasiado el prefijo “proto-” pero es que en la prehistoria todo lo que existía era “proto-“). Por muy proto-boceto que fuera, ya tenía características muy ligadas a esta moda, como lucir pelo por todo el cuerpo, sobre todo en la cara, y llevaba cueros un poco rotos proto-heredados de su proto-abuelas.

Además, dicen los paleontólogos de Atapuerca que han encontrado restos que afirman que el primer hípster humano cogió carbón y se dibujó con el dedo corazón unos círculos alrededor de los ojos, creando así las primeras gafas de pasta sin cristales. Según el día iba cambiando el color de las gafas, para las proto-gafas negras usaba carbón como he dicho antes o mierda de conejo que no se borraba tan fácil,(ellos lo llamaban “Edding de conejo”). Para el color rojo usaban sangre animal, y normalmente solía ser la que sobraba después de pintar mamuts en las cuevas.

Los demás homínidos, celosos de él, cada vez que el proto-hípster pasaba por delante decían: “Mira ya está ahí el Homo Modernus ése”.

El Homo Modernus viendo pinturas de mamuts y gacelas en 3D mientras come un sabroso cordero de sabor a mantequilla.

El Homo Modernus viendo pinturas de mamuts y gacelas en 3D mientras come un sabroso cordero de sabor a mantequilla.

Pero faltaba algo: la música. ¿Qué es un hípster sin su música? Nada. Por eso en la edad del metal (la época prehistórica, no los 70’ de Iron Maiden) surgieron varios grupo entre los que cabe destacar los dos más populares, “The Caverns” y “Sunset Fire Stones Sound System ”.

Los fans de un grupo y de otro no se llevaban nada bien. Los seguidores de “Sunset Fire Stones Sound System” decían, y así está plasmado en una roca prehístorica, que: “Todas las letras de “The Caverns” son iguales, las canciones no tienen calidad, están todas en mono, además “The Caverns” se han vuelto muy comerciales desde que su último single “Cacemos al Mamut” suena en todas las cuevas de la zona”. En cambio los fans de “The Caverns” reprochaban a los fans de “Sunset Fire Stones Sound System” que eran muy ruidosos, que su música hacía eco en las, que no cuidaban el recinto, que dejaban pieles de animales sin reciclar tirados por el campo, y que se emborrachaban con uvas podridas y se tiraban a las mujeres de los demás sin preguntar.

Hipsters dándolo todo en una fiesta en el proto-Kafe Antzoki.

Hipsters dándolo todo en una fiesta en el proto-Kafe Antzoki.

Al final se ha sabido que los integrantes de “The Caverns” murieron en un accidente de caza a una gacela y “Sunset Fire Stones Sound System” desapareció por culpa de la glaciación. Aun así siempre nos quedará en el recuerdo esa mítica portada de “Sunset Fire Stones Sound System” del disco “JUHA WULA JUHA!” traducido al castellano como “¡Nosotros vivos nosotros!” en el los miembros del popular grupo paleolítico simulaban volver de cazar vacilando así a los recién fallecidos “The Caverns” y plasmando su enemistad para toda la historia.

Los hípsters prehistóricos se quedaron huérfanos de sus dos mejores grupos, pero lamentablemente no provocó su extinción y el germen del querer destacar entre los demás seres humanos ha llegado a nuestros días . Será por eso que después de millones de años seguimos siendo un poco cavernícolas. Pero Rafa Mora más.

Portada del disco “JUHA WULA JUHA!” de “Sunset Fire Stones Sound System” en el que salen todos los miembros del popular grupo paleolítico.

Portada del disco “JUHA WULA JUHA!” de “Sunset Fire Stones Sound System” en el que salen todos los miembros del popular grupo paleolítico.

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