El legado interminable de Juego de Tronos

El periodista británico Daniel Bettridge ha ido un paso más allá en el culto hacia la famosa serie de Juego de Tronos. Y es que recientemente se ha lanzado a publicar un libro que llevará a los fans a descubrir todo tipo de maravillas arquitectónicas o centros neurálgicos relacionados con la superproducción de HBO, además de precisar los peligros que hay en cada zona o de profundizar en la historia de cada región.

Bettridge tampoco olvida, por supuesto, señalar los desplazamientos o alojamientos más recomendables en esta Guía de Viaje por los Siete Reinos de Poniente. Sus páginas, que no dejan de ser una obra de ficción, permitirán dar rienda suelta a la imaginación de cualquier seguidor cuando lea curiosidades sobre Dorne o cuando se hable de Desembarco del Rey. Al fin y al cabo, el objetivo es sentirse un turista dentro del universo de la serie.

No hay que olvidar que, en este camino de la realidad a la fantasía (o viceversa), son muchas las ubicaciones que se han utilizado alrededor del planeta para dar forma a alguno de los contextos de la serie. Los bosques de Irlanda del Norte, por ejemplo, se han convertido ya en toda una referencia en las localizaciones de Juego de Tronos. La mayoría de las veces han recreado Invernalia. En el emplazamiento de Castle Black se rodó la batalla de Hardmore y en los Ballymoney’s Dark Hedges se recreó el Camino Real, por ejemplo.

Yéndonos a climas más agradables, al sur del mediterráneo nos encontramos con que Malta también ha estado vinculada a la serie. La antigua capital del país, la localidad de Mdina, sirvió para hacer realidad el primer Desembarco del Rey y para representar a la ciudad central del reino de Poniente. Sin movernos demasiado, nos encontramos con que las urbes croatas de Dubrovnik y Lokrum hicieron posible Desembarco del Rey en la segunda temporada. La primera de ellas, siendo un escenario amurallado, facilitó mucho las cosas.

Del otro extremo del Mediterráneo destacan lugares como Aït Benhaddou o Essaouira, en Marruecos que también han servido como distintos escenarios de la serie. Sus características fueron idóneas para otra de las localizaciones de Desembarco del Rey, en este caso el de la tercera temporada, y para simular Astapor, conocida por su trata de esclavos.

En nuestro país, al haber tanta riqueza medieval, han tomado forma muchos ambientes de Dorne. Sevilla, junto con su Alcázar y la plaza de toros de la localidad de Osuna, han sido auténticos protagonistas de la quinta temporada. De cara a la sexta, que está a punto de estrenarse, enclaves como el Castillo de Zafra (Guadalajara), las Bardenas Reales (Navarra), el Castillo de Santa Florentina (Barcelona) o Besalú (Girona), serán importantes. Todos ellos aparecerán en los nuevos capítulos que se avecinan.

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