Un polvo de escándalo o un simple escándalo por un polvo

Sexo en pleno anden de un metro, de los más transitados de Europa como es el metro de Barcelona. Rápidamente como ya se ha convertido normal en pleno siglo XXI, un móvil inmortaliza la imagen, en pleno centro de Barcelona en la parada de Liceu. Viajeros perplejos, se suman al alboroto, unos miran incrédulos pensado que clase de gente hace eso en el metro, otros se ríen por lo cómico de la situación y por último unos fantasean sobre lo morboso de la situación.

Lo raro lo que se origino después, bueno raro si vives atrapado en una burbuja desde hace treinta años por que hoy lo corriente es que una vídeo peculiar como puede ser el que tomo esa viajera del metro se vuelva viral. Viral, según San Google significa que se propaga como un virus eso quiere decir que esta clase de vídeos son algo negativo que hay que eliminar, o solo un nuevo tipo de comunicación que se expande a una velocidad incontrolable, lo que es notorio es la velocidad con la que las redes sociales se hicieron eco de este suceso.077b852c691a2cc050ab2519891cd095

Pero otras repercusiones más grandes han llegado por un simple polvo, hay quien como el TMB (Transports Metropolitans Barcelona) investiga, sobre la veracidad de estas imágenes, al parecer incrédulos, de que el acto más humano como puede ser el sexo se haya realizado en un anden. Por supuesto esto es completamente contrario a la normativa del metro. Raudos salieron los que juzgan de la moralidad de la pareja por no cohibir su amor en público, lo que no saben (y supongo que tampoco lo sabría la pareja) la broma puede costar entre 30 y 270 euros todo queda en la mano de los Mossos d’Esquadra quienes ya se han puesto a investigar el caso.

Otra de las repercusiones cae sobre la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau y las criticas que ha recibido. El único en comentar el revuelo que estos dos jóvenes han generado con su morboso polvo ha sido Jorge Fernández Díaz líder del consistorio de la bancada popular acusa a Colau de convertir Barcelona en Gandia Shore. Sin duda que seguro que si llegan a saber el revuelo que iban a armar se lo habrían pensado dos veces.

Por lo visto en otros países no solo no esta mal visto lo sucedido sino que en países como la República Checa, más concretamente el metro de Praga tramito una medida para que un vagón de cada metro se convirtiese en un lugar donde conocer gente. No se sabe si el vagón del amor será el último que para en la estación, si funcionará solo un día a la semana o a una hora concreta. Lo que si que sabemos es que seguro que tras toda lo que ha pasado y lo “popular” que se ha vuelto esa pareja habrían deseado ir en ese metro donde no se levantaría tanto humo de una cosa tan simple como es el sexo, que aún en publico no deja de ser algo ligado a nuestros instintos, en este caso más morbosos.

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