Desde 2005 capitanea la nave del misterio, ahora aterriza en un Campos Elíseos con aforo completo desde hace varias semanas. Para los que no hayan tenido el privilegio de verle en directo dejará su huella a modo exposición desde el 19 de Mayo. Iker Jiménez (Vitoria-Gasteiz, 1973) habla para Pepucomag de sus inicios, de las críticas y como no, del misterio.

Comenzando por el origen o su entusiasmo por el periodismo de investigación se remonta hasta los 11 años, donde “ en Vitoria tuve una serie de experiencias, digamos un poco curiosas, las casualidades, grandes de la vida. Yo descubrí siendo un niño el tema de los OVNI por un libro de un tío mío, entonces, resulta, al mismo tiempo que en Vitoria pasaron una serie de casos de supuestos OVNI, que se reflejaron en la prensa, entonces yo siendo un niño, descubrir eso, que por cierto me dio mucho miedo, llego a la habitación de mi tío, cojo el periódico “Norte Express” y veo: “Ovni sobre Vitoria”. Entonces fui con mi primo, a ver a aquellos testigos y me impresionó muchísimo porque hablaban con una verdad enorme, habían visto algo, hubo apagones…etc y la gente estaba asustada, durante aquellos días por la zona ocurrieron más cosas que yo no me logro explicar, porque luego no han pasado otra vez. Aquellos días ese niño, bueno, casi enloquecido, estaba pasando todo eso que pasaba en los libros, entonces hicimos un pequeño grupo y fuimos a investigar a la gente” explica Jiménez.

(parte de la obra que se verá en la exposición)

(parte de la obra que se verá en la exposición, FOTO: Ángela Saiz Alonso )

Periodismo de investigación y nexo con Enrique de Vicente

Para los más escépticos sepan que sobre las tablas durante “La noche del misterio” , enseña sus fichas y dibujos que realizaba aquel pequeño Iker, adjuntando los periódicos de aquel año, 1984. A medida que iba creciendo su vocación, ésta se iba convirtiendo en profesión, y para cuando se colgó el birrete de periodista en Madrid, ya había trabajado en radios piratas, o “de la comunidad, como se llamaban en Madrid, las cuales había que pagar, no como ahora que con todo esto de Internet puedes hacer que tu mensaje se oiga” admite en tono melancólico. No sin antes, y aquí viene la exclusiva, “intentar mandar los reportajes a la revista Año Cero, de Enrique de Vicente” a los que el maestro contestó con un esquivo “mándame un fax” y hasta hoy, donde comparten plató y es uno de los colaboradores más destacados o polémicos para algunos, donde según Iker “te puede contar tres horas de anécdotas”, y que “es muy querido y a pesar de llevar toda la vida en ésto y ser un referente, es ahora a sus 64 años cuando está recibiendo el afecto y el cariño de la gente” admite orgulloso. “Se montan escándalos de orden público de afecto por Madrid, te podrá gustar o no, o puede ser descabellado algunas cosas que comenta, pero la gente quiere oírle” zanja el presentador de Cuarto Milenio.

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(FOTO: Ángela Saiz Alonso)

Seguidores y detractores

Asentado ya tras más de diez temporadas en Cuatro, y siendo un referente, no se puede obviar que como buen ícono tiene sus admiradores y sus críticos. Preguntado acerca de sus críticas positivas y negativas, y tras unos segundos en silencio pensando comenta, “ de las positivas me quedo con la de un periodista que aseguró: “Iker Jiménez es el único presentador que se lo pasa mejor que los invitados” afirma entre risas, y lo argumenta diciendo que es así, en Cuarto Milenio cada uno es como es, y que les encanta lo que hacen. Respecto a las negativas relata que “menos mal que me hacen esas críticas, porque si algunas personas que yo sé cual es su biografía y su pensamiento, me hicieran buenas, indicaría que estoy por mal camino, es decir, las criticas malas habitualmente son de personas que están en mis antípodas” y como consejo nos advierte “si te importa mucho la crítica no te dediques a esto, si te va a doler…” aconseja en tono paternal. Vuelve al tema y añade “un día decidí si debía contestarlas, y perder toda esa energía o si el público iba a saber al final lo que había, y el público es soberano no te engaña. Entonces conociendo a los críticos, los comparo con la gente que viene al programa y los críticos se me quedan en nada, no ha habido nadie que sea maestro para mí que me diga: ¡lo haces fatal!, porque entonces les escucharía intentaría aprender, la gente que me critica es porque les daña lo que represento.

(FOTO: Ángela Saiz Alonso)

(FOTO: Ángela Saiz Alonso)

El miedo y sus experiencias más paranormales

No puedo evitar preguntar si ha sentido miedo, o cuales son sus mayores temores misteriosos, y afirma rotundamente que “el miedo humano, hay tales oscuridades que son bastante más humanas que el misterio” responde firme, y añade como ejemplos los grupos organizados de delitos sexuales, la pederastia… algo de lo que recientemente habló en su programa y se lo recuerdo, “efectivamente, y es curioso porque vi que hubo un change.org con más de 300.000 firmas pidiendo que no prescribieran los delitos sexuales” comenta el periodista.

Tirando de sus anécdotas más impactantes asegura que solo ha visto dos OVNI en toda su vida “la primera con un tal Santiago Camacho, un periodista de la revista “Enigmas”, Lorenzo Fernández y yo, que íbamos en un coche por Cantabria y de repente, vimos una cosa y paramos el coche, salimos corriendo con tal emoción… yo siempre he pensado en la típica pastilla de vitaminas que tiene dos partes, pero roja y pulsante en mitad de un camino en rampa, donde no había ni tendido eléctrico ni coches… nos quedamos alucinados” recuerda y añade que es donde comprendió a mucha gente, que cuando observa un fenómeno paranormal se queda, “con cara de tonto” viendo aquello. Una actitud que les recriminaría Jiménez del Oso, de saberlo, entonces director de la revista para la que trabajaba por estar cuatro periodistas y no sacar ninguna foto, “estaríamos en la calle, al día siguiente” comenta entre risas.

Pink Floyd como cierre

Una curiosidad de su programa y uno de los espacios más personales, son la editorial o reflexión final que hace mientras suena “shine on the crazy diamond” de Pink Floyd. “¡Qué bueno! aunque yo no tengo mucho mérito, pero recuerdo que Jesus Quintero hacía algunas de estas entrevistas con música de fondo, entonces no sé como, Santiago Camacho me trajo unas fotos de parques abandonados, que por cierto estaba el parque de Artxanda entre otros, y pensamos, esto hay que comentarlo aunque no encaje y empezamos a comentar hasta que empiezas a crecer y acabas haciendo un monólogo que por lo que veo tienen su seguimiento” concluye Iker Jiménez.

Han pasado más de veinte minutos, donde hemos descubierto el lado más humano del periodista vitoriano, repasando su biografía, su trabajo, sus miedos… salimos con una sensación satisfactoria y agradecimiento a él y a todo su equipo por esta entrevista, a pesar de su apretada agenda. Su nave despega ahora hacia Valencia, y nosotros esperamos volver a encontrarnos con él, en un pronto intervalo. Gracias.

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