A escasa una semana para el WOP Festival, que conlleva la vuelta a Euskadi del grupo granadino 091, Eduardo Ranedo, crítico de música, presentó,  el 9 de noviembre, en la tienda Walk On Project de Bilbao, el libro 091: Maniobra de Resurreción. La charla con los seguidores del grupo, que comenzó pasadas las siete de la tarde, permitió a estos conocer más a fondo a la banda.


Abogado Economista y Máster en Derecho Tributario por la Universidad de Deusto. Pero sobre todo amante y crítico de Rock and Roll en la revista Ruta 66 y El País. Y es precisamente en eso en lo que vamos a centrarnos, en tu faceta más musical.

Todos tenemos un poco estereotipada tanto la imagen de un rockero como la de un abogado y no son precisamente similares. ¿Cuál de las dos actitudes surgió primero?

Claramente la musical. Yo soy aficionado a la música desde que tenía trece años, toda la vida he estado ahí metido; comprando discos y luego ya escribiendo sobre ello. Yo creo que es una profesión en la que hay bastantes aficionados al rock. En mi caso, no es algo vocacional, igual que soy abogado, podría ser médico u otra cosa. Desde luego mucho antes que cualquier tarea seria empecé con la música, no sé porque pero me enganchó.

091 se formó en el año 1982 en Granada, aunque no grabaron su primer lp hasta dos años después ¿Puedes considerarla como una de las primeras bandas que hizo que te aflorara esa afición por el rock?

No necesariamente. Sí que es verdad que les escuché desde el principio. Antes que saber de ellos ya había empezado con la música, aunque es verdad que me gustaron desde el comienzo, como tantos otros.

Vamos ya al quid de la cuestión. En estos tiempos en los que parece que los reencuentros están tan de moda, ¿qué te parece que después de 20 años apartados de los escenarios hayan decidido volver a enfundarse el traje de rockeros todos a una? Como se suele decir, viejo rockero nunca muere, ¿no?

No, eso es. Me parece bien, porque los seguidores de 091 han sido siempre muy fieles, gente muy empeñada en mantener su legado vivo, cuando era claro que no iban a volver. Que vuelvan me parece bien, sobre todo porque creo que ha sido una vuelta muy bien diseñada, con grandes conciertos y los frutos están haciendo ver que ha merecido la pena. No es una vuelta económica o por compromiso. Estoy muy contento porque veo que siguen manteniendo la seriedad que siempre han tenido.

Javier Martín Ruiz, con la ayuda de Eduardo Tébar o Carlos Espinosa, autores del prólogo y epílogo, respectivamente; ha publicado el libro 091: Maniobra de resurrección, obra, principalmente fotográfica de la banda. ¿Qué supone para un fan del grupo poder tener en sus manos un pedazo de la historia de 091?

Es un buen souvenir de lo que ha sido esta gira. A priori puede dar un poco de pereza, porque no deja de ser un extenso libro de fotos que podría haber sido repetitivo. Pero él ha conseguido reflejar cosas que están fuera del escenario: en los camerinos, en los viajes… Es un libro que se hace muy bonito. Con el tiempo ganará valor, porque servirá a toda la gente que les ha podido ver para tener un recuerdo muy fresco.

Eduardo Ranedo con Asier Navío

Eduardo Ranedo con Asier Navío

La obra recoge a última gira de la banda mayoritariamente en fotografías que van acompañadas por una breve opinión de los componentes del grupo ¿Es verdad eso de que una imagen vale más que mil palabras o es mejor que esas imágenes estén explicadas por los mismos protagonistas?

Yo creo que 091 es un grupo muy de fan. Donde creo que puede ganar mucho el libro es escuchando la música y poniéndote en el lugar de ese fan del grupo que eres, de repente les vuelves a ver vivos. No ceo que estas fotografías necesiten explicación, hablan por sí solas.

“Maniobra de resurrección” es un doble CD más DVD con 27 temas grabados en el concierto que ofrecieron el pasado 14 de mayo en Granada. ¿Cuán especial hace a un disco que sus canciones sean en directo y no grabadas en un estudio?

Es una pregunta difícil de contestar. Es distinto, puede ser mejor, puede ser peor. Sí que es cierto que el directo, a veces, te transmite cosas que el directo no. Puede ser un buen experimento comparar el último concierto que editaron en 1996 con este disco. Ver en qué ha cambiado el grupo, que tuvo un parón de 20 años; son como dos instantes fotografiados.

El próximo día 19 de noviembre, 091 dará su único concierto en Euskadi en la Sala Santana 27, siendo el grupo principal del WOP Festival. ¿Qué van a encontrarse todos esos seguidores, que con 20 años más que la última vez, vayan a verles?

Se van a encontrar un grupo súper rodado, que suena maravillosamente bien, y vamos a tener la suerte de verles en su mejor momento. Van a conseguir el fruto del estado de forma que han ido cogiendo durante el año, por eso vamos a tener la fortuna de ver plasmado todo el trabajo que han hecho. Se van a encontrar con el repertorio clásico y probablemente alguna sorpresa de canciones que no metían al principio. Yo estoy seguro de que va a ser un concierto extraordinario.

Walk On Project es una fundación creada por Mikel y Mentxu a raíz de la enfermedad neurodegenerativa que sufría su hijo Jon. A día de hoy tienen como objetivo divulgar y potenciar la conciencia social a favor de la investigación y la ciencia, por eso los beneficios de las actividades WOP van destinados a proyectos de investigación en busca de terapias para enfermedades degenerativas. ¿Hace esto más especial, si cabe, el concierto de 091 en Euskadi?

Yo creo que sí, es un complemento más. Más que bonito o entrañable, como a veces se ve, lo veo un proyecto muy bien dirigido, porque realmente, están financiando actividades de investigación muy alucinantes. He tenido la posibilidad de ver alguna cosa, y oyes hablar a los investigadores y es súper emocionante. Independientemente del concierto, yo creo que es una manera de ayudar, porque se está apostando por la sociedad. Si encima lo rodeamos de música claro que lo hace más especial, es como una guinda. Lo hace doblemente atractivo.

Para terminar. La gira “Maniobra de resurrección”, que supondrá un broche de oro en la carrera del grupo, concluirá el 17 de diciembre en el Palacio de los Deportes de Granada, ciudad que vivió los primeros conciertos de la banda. ¿Qué mejor lugar para concluir una carrera que donde empezó? Es como un ciclo que se cierra.

Yo creo que ellos lo han estudiado así también. Hicieron el primer concierto en Granada, del que ha salido el disco, el libro y demás. Y yo creo que ya tenían la idea de cerrar allí. Seguro que será un concierto especial para ellos, y sobre todo para los seguidores, que por fin han podido disfrutarlos en su momento más óptimo. Hay giras de grupos que se vuelven a juntar y demás, pero esto es a un nivel muy alto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *