“Desde Reinosa, Cantabria, Rulo y La Contrabanda”. Como acostumbra a hacer, esa fue la presentación del grupo en la noche del viernes, 11 de noviembre, en la sala Santana 27. Las personas que ocupaban la cola, de unos 300 metros, vieron el momento de ver de cerca a Rulo cuando a las nueve de la noche, las puertas se abrieron. Aún quedaba una hora para el comienzo del concierto, sin embargo, los fans se adentraron en la sala, buscando ocupar los huecos más próximos al escenario.

Rulo

Rulo

Como la palpitación de un corazón que fuera acelerando el pulso, latido a latido, hasta que el sonido de las guitarras y de la batería eclipsaron los vítores del público para que el espectáculo diera comienzo. La función perteneciente a la gira “El doble de tu mitad” con motivo del disco homónimo, que salió a la venta el pasado 14 de octubre, no pudo arrancar de otra manera que con una de las canciones del nuevo trabajo de Rulo y La Contrabanda, “Tu alambre”.

Quien comenzara a tocar la guitarra con 10 años, decidió que era una noche óptima para dar un auténtico espectáculo. Así nos lo hizo saber a las 1200 personas aproximadas presentes en la sala. No porque lo dijera de forma literal, sino por las ganas y esfuerzo por complacer que demostró sobre el escenario.

Y es que el que fuera cantante y letrista de La Fuga, no se limitó en exclusiva a hacer sonar las canciones del nuevo disco, ni siquiera se limitó a tocar las del grupo que formó hace seis años. “Pa’qui pa’lla” y “Por verte sonreír” fueron dos de los temas de La Fuga que sonaron ayer en Santana 27. Independientemente de que las canciones fueran de uno u otro grupo, los fans, como si tuvieran las letras de todos los temas impresas en papel, dando la sensación de que estuvieran leyendo esas letras; todos cantaban, acompañando a Rulo y La Contrabanda cada una de las canciones que sonaban sin parar.

Pati y Rulo

Pati y Rulo

Poco a poco, las agujas del reloj fueron avanzando, y a pesar de saber que estaban ante los últimos minutos de una de esas noches que recordarán por mucho tiempo, los fans hicieron oídos sordos al tic-tac del reloj. Así, Rulo, recibió, una vez más, la ayuda de quienes estuvieron acompañándole durante las dos horas de concierto. A cambio, les quiso brindar la canción, que personalmente es la que más me gusta, “32 escaleras”, con la que puso un broche de oro a una de las noches más mágicas que se recuerdan en la sala de Bolueta. En fin, Rock & Rulo.

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