Silvia Congost es una de las mayores expertas en el país sobre la dependencia emocional, autoestima y terapia de pareja. Su último libro “Si duele, no es amor” habla sobre cómo reconocer y deshacerte de las relaciones que te hacen sufrir. Mantuvimos una agradable conversación sobre el desamor y muchos más temas que abarca su libro:

El amor seguramente sea lo más bonito que le puede pasar a una persona, alguno lo define como las mariposas en el estómago, otros como ese sentimiento de atracción. Pero tu libro habla de aquellos amores que nos quitan la energía, más bien de aquellos desamores. ¿Qué es el desamor?

El desamor es cuando ha habido amor, pero ya no lo hay. Es cuando quedamos ahí muchas veces atrapados, recordando lo que fue pero ya no es y lo que esperamos que vuelva a ser algún día. Yo creo que eso que estabas definiendo más que el amor, sería el enamoramiento. Es la fase inicial, esas mariposas, estar todo el día pensando en la otra persona. Esa fase inicial que si después de este tiempo que puede durar de entre 3 meses a un año y medio, no acostumbra a durar más el enamoramiento. Y si cuando ha pasado vemos que la otra persona encaja con lo que queremos y nos gusta lo bueno y lo malo, es entonces cuando empezamos a amar. Pero si vemos que no, tendríamos que cortar la relación, cuando empezamos a amar y estamos un tiempo y luego las cosas cambian, porque el otro me deja de querer, porque yo ya veo que ya no quiero estar a su lado por cualquier motivo, es cuando entramos en esa fase de desamor. La relación tendría que acabar pero en muchas ocasiones no acaba y ahí es cuando empezamos a sufrir.


La vida no siempre va como queremos, además parece que esos amores que no nos convienen son a veces los que más nos atraen. ¿Cómo nos libramos de esos amores?

Debemos tener conciencia, tenemos que ser capaces de ver que aquello no nos conviene, que es el primer paso y a menudo nos cuesta identificarlo. Tendemos a normalizar la situación que estamos viviendo, pensamos que es normal para todo el mundo. No sabemos diferenciarlo, entonces debemos aprender a saber o plantearnos dónde están nuestros límites qué es aquello que cuando ocurre no deberíamos permitir o que no tendríamos ni siquiera que negociar. Porque ya choca con nuestros valores principales. Es así cómo podríamos identificarlo. Si lo dejamos pasar y vamos adentrándonos pues empezaremos a sentirnos mal generaremos síntomas de ansiedad, síntomas depresivos. Y estaríamos en una relación tóxica.

¿Qué es una persona tóxica? ¿Cómo nos afectan esta clase de personas?

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Silvia Congost dedica el libro a la redacción de Pepucomag. Fuente: Propia

Una persona tóxica puede ser desde un perfil muy evidente de un maltratador o maltratadora, que trata mal a los demás, que no les respeta, que les hace daño con su conducta y con el trato. Pero también una persona tóxica no significa que sea tóxica en sí misma sino que alguien puede ser tóxico para tí por qué no encaja con lo que tu estás buscando y entonces se convierte en alguien tóxico. Si elijo una persona que tenga valores diferentes que yo o que considera importantes otras cosas diferentes a las mías, eso puede que genere muchos conflictos. Entre los dos porque uno quiere convencer al otro si no nos gusta lo mismo puede que acabemos separándonos y eso puede crear frustración y ansiedad. Y hace que esa persona se convierta en tóxica y puede ser que no , que esa persona le gusten cosas diferentes y con otra persona diferente a mí y que se parezca más a él puedan ser feliz y estén la mar de bien. Que sea tóxico para mí no quiere decir que sea tóxico en si mismo.


Dentro de este tipo de relaciones tóxicas se pueden dar casos de violencia de género. ¿Cómo la dependencia de una persona puede llegar a ser tan fuerte que sigas dependiendo de esa persona que te está maltratando?

Porque la dependencia es la incapacidad de cortar una relación. Hay casos en los que todos tendríamos que cortar y que se ve muy claro. Pero es como ya lo veo pero no puedo. Tendríamos que entenderlo como una droga, sé que es dañino pero lo necesito. No me puedo imaginar la vida sin él o sin ella. Y voy pensando y el cerebro nos juega una mala pasada y nos recuerda todo lo bueno y tendemos a idealizar. Y basándome en eso no quiero perderlo porque tengo miedo de no volver a encontrarlo más, no ser capaz de volver a sentir eso tan fuerte. Aunque exista toda esa parte negativa que claramente nos indique que deberíamos irnos, no podamos. Hay  tres emociones que siempre nos atascan que son la pena, la culpa y el miedo. Sentir pena porque el otro monta un numerito porque le dejamos y que no va a poder sobrevivir y demás. Sentir culpa porque a veces la otra persona se hace la víctima y nos hace responsables de su dolor si le dejamos. Y por último miedo a no encontrar a nadie más o a arrepentirnos y que ya sea tarde.


El problema normalmente suele ser que no vemos la salida al túnel, que nos aferramos a esa persona que nos hace daño pero una vez lo conseguimos el proceso de recuperación suele ser largo. ¿La soledad nos puede llevar a una relación tóxica?

Si, y sobre todo el miedo a la soledad. Tenemos mucho miedo a quedarnos solos, a no encontrar a nadie que nos elija y equiparamos el estar solo sin pareja al estar desamparados. A no tener a nadie a estar completamente aislados, y no debe ser así debemos aprender a quedarnos solos y darnos cuenta de que no pasa nada. Que podemos estar solos y que podemos estar bien. No es que estemos aislados tenemos amigos, actividades, familia y otras personas que nos quieren. Y con las que debemos  darnos cuenta de que podemos seguir adelante, cuanto menos solos estemos más fácil será la salida. Una cosa es aprender a estar solos, pero no tiene nada que ver con aislarse de los demás.


Según he podido sacar en claro al leer tu libro la autoestima es la piedra fundamental para enfrentarnos al desamor ¿Por qué?

Creo que cuando una persona está sufriendo por desamor o por una relación tóxica, cuando tú fortaleces la autoestima es cuando esa persona vuelve a sentirse importante, valiosa, capaz… y al volver a creer en sí misma y en esas cualidades es cuando empieza  a caminar hacia delante. Deja de mirar atrás y de flagelarse. En ese momento empieza a mirar hacia delante y hacia dónde quiere ir. Yo creo que la falta de autoestima es la base de la mayoría de problemas que sufrimos y fortalecer la autoestima es la clave para superarlos.


En el libro hablas de varios casos que se pueden dar en diferentes tipos de relaciones desde una relación de amantes, hasta esas personas que encadenan relaciones una detrás de otra por miedo a quedarse solas… aunque cada situación es un mundo y acarrean un sufrimiento ¿Hay alguna situación amorosa que tu consideres que es la que más sufrimiento acarrea?

Yo creo que obviamente la peor es la que hay maltrato, porque bueno es cuando más te vas degradando y destruyendo. Pero todas ellas, cuando te enamoras de alguien que tiene pareja, las intermitentes,  todas. Sobre todo yo creo que es cuando la otra persona ya no te quiere o nunca te ha querido pero sigue ahí, no te deja, no corta contigo.  Sigue ahí porque ya le va bien o por el motivo que sea pero no te deja libre entonces tú sigues ahí comiendo de su mano y arrastrando que es lo que pasa en estos casos. Porque si la otra persona te dice “Hasta aquí, no te quiero ver más” a lo mejor nos arrastraremos un poco pero llegará un punto en que digamos ya está, por qué tenemos que tocar fondo. Pero cuando el otro te va dando de comer migajas pues tú sigues ahí porque tenemos la creencia de que algún día algo va  a cambiar.

¿En qué tópicos no hay que caer cuando se habla de una relación?

Sobre todo las creencias que tenemos que al final se va a arreglar. Los cuentos, las películas de Disney, las canciones… todo nos dibuja una idea de la relación de pareja que siempre tiene final feliz y no estamos preparados para qué es lo que ocurre si ese final feliz llega, si las cosas se tuercen. Entonces esa idea preconcebida que tenemos de la relación es una de las principales causas del  sufrimiento.

¿Cómo sabemos que nos encontramos en una relación sana? Porque normalmente cuando estamos dentro de una relación no somos conscientes de cómo es la misma.

Si la relación es sana es tan fácil como que vamos a sentirnos bien, vamos a sentir que esa persona nos ayuda a estar mejor que cuando estábamos solos. No debemos sentir que hay momentos de sufrimiento al lado de esa persona, ni tendríamos que llegar a plantearnos en ciertos momentos que tendríamos que cortar ni nada por el estilo. Cuando estas con alguien en una relación sana no te planteas estas cosas. Es fácil, fluye, os entendéis, que veis las cosas importantes de la misma manera.

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