Aste Nagusia empieza por todo lo alto en el ámbito cultural, y cómo no, el teatro no iba a ser menos. La obra “13 y martes”, del autor y guionista Jean Pierre Martínez, se estrenó el 19 de agosto en la sala BBK de Bilbao, bajo la dirección de la actriz Ylenia Baglietto y los actores Lander Otaola, Diego Pérez y Leire Ucha, que serán los que protagonicen esta historia llena de humor y diversión en esta época de fiestas. Pepucomag ha tenido el placer de entrevistar a los tres actores vascos, para que nos cuenten qué se esconde detrás de los focos.

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Lander Otaola, Leire Ucha y Diego Pérez, actores y actriz de “13 Y MARTES”. Fuente: Sala BBK.

Contadnos, ¿qué expectativas tenéis después del estreno de ayer?

(Diego Pérez) Con ganas de hacerla otra vez. Estás como: “lo que hice mal ayer, a ver si lo consigo arreglar hoy”. (Leire Ucha) Siempre te sorprende dónde se ríe el público, dónde no… con esa información lo que intentamos es mejorar. (Lander Otaola) Además cada día el público es diferente, el público te sorprende a ti como actor. Tú tienes que seguir al público, es un feedback. Si no escuchas al público…

Además en vuestra obra, tenéis ese contacto con el público también, ¿no?

(L.O) Hay varios tiempos y depende de cómo se rían tienes que parar para ir con ellos, es como una coreografía. (D.P) Y como ayer era el estreno y tenemos la energía a tope, no escuchas todo lo que debieras. Dicen que la segunda vez es la peor, porque estás con la energía del estreno y a tope, es como que te relajas tanto que hoy es como más “torpe”. A veces sí ocurre.

¿Qué es lo que hace especial a esta obra de teatro “13 y martes”?

(D.P) Primero, el equipo es guay, trabajar con gente con la que ya has trabajado antes mola. El teatro es para divertirse, nosotros nos divertimos mucho. Es una obra de fiestas a tope, encaja perfectamente. (L.O) Sí, es una obra muy festiva. Lo que pretendemos es que la gente se ría y que salga feliz, que vaya a txosnas a tope, y lo damos todo. Hay días que puedes hacerlo mejor o peor, pero no se nos puede reprochar que no lo damos todo.

¿Qué creéis que es lo bueno de presentar la obra en Aste Nagusia?

(L.O) Tienes más publicidad, los medios están más encima. La gente sabe que llega Aste Nagusia y va al teatro. También es verdad que hay mucha más oferta y mucha más competencia. (D.P) Además ayer era el día gordo, el día que todo el mundo estrena. Gente que normalmente no va al teatro durante el año, en Aste Nagusia vienen. (L.U) ¿Dónde está esa gente durante el resto del año? Se les echa de menos (Risas)

Una cosa que me llama la atención es la escasez de gente joven en la sala. La media de edad es alta en los espectadores de teatro…

(L.O) Sí, en la ópera, en la Zarzuela por ejemplo la media de edad está en unos 70 años. (D.P) Tiene que ver mucho el precio de las cosas. Un chaval de 18-20 años que igual está trabajando o no, no le puedes obligar a gastarse 30 euros. La imagen que tienes del precio de la entrada a veces también puede ser equivocado. También depende del tipo del espectáculo. No a todo el mundo le gusta todo…

En este caso, vuestra obra está enfocada para un público más joven, para todos los públicos.

(L.O) No hay costumbre, la verdad. La gente joven en el fin de semana se va a hacer deporte, o se van a beber o a ligar, pero al teatro no. (L.U) Mi madre por ejemplo que va mucho al teatro siempre dice: “tenéis que hablar más alto que estamos todos sordos” (Risas) (L.O) En los conciertos no pasa por ejemplo, hay mucha más gente joven, porque lo asocian con beber, la fiesta… La gente tiene miedo al aburrimiento yo creo. (D.P) La gente que tiene poca costumbre de ir al teatro.

Adentrándonos un poco más en la obra, ¿qué es lo que caracteriza a los personajes?

(D.P) Jerónimo y Patricio, por ejemplo, son dos personas que se quieren mucho y que están pasando por un mal momento económico por así decirlo y de repente les ocurre algo que les soluciona esa papeleta, sólo que coincide justo con el peor momento de mi mejor amiga Natalia, y ahí se ve un poco la naturaleza humana: qué pesa más, ¿que a mi amiga se le haya muerto el marido o que a mí me hayan tocado 60 millones de euros? Le caracteriza un poco ese viaje. (L.O) Son personajes muy enloquecidos, muy sacados de tiesto. Lo llevamos todo al extremo. Estamos todo el rato a un nivel de energía y a un código de comedia muy concreto los tres. Es agotador e intenso como actor. (L.U) Natalia por ejemplo es una desequilibrada, y lo que le pasa le vuelve loca, es un personaje intenso y ahí está con los barbitúricos en el bolso todo el día… (Risas)

¿Qué palabra elegiríais para describir lo que sentís cuando subís a representar una obra?

(L.O) Diversión. (L.U) Según el día. El día del estreno nervios, horror… (D.P) Muchas veces dices: ¿Qué necesidad tengo yo de estar sufriendo? Pero luego lo que pasa después mola un montón. Después compensa. Es como montarte en una montaña rusa: ¡¿para qué vengo?! Pero luego está guay. (L.O) Te expones mucho. A veces puedes rozar el ridículo. Si haces esto y nadie se ríe, te vas humillado a casa.

¿Y os ha pasado eso?

(L.U) A mí sí que me ha pasado en una comedia estar acostumbrada a que se tronchen todo el rato y llegar a un pueblo y que no se tronche nadie. (D.P) Eso te lo da también un poco el rodaje. No todo el publico es igual.

¿Cómo tendéis a recibir las criticas?

(L.O) Mal. A mi las buenas me encantan, quiero salir y que esté lleno de aduladores: “¿Qué tal ha estado? Genial. Fin.” Las malas me joden. (D.P) Yo las buenas no me las creo mucho y las malas por lo general tampoco les hago mucho caso. Siempre hay alguien que está en un círculo más cercano que te va a decir las cosas con más sinceridad. A quien me dice que todo esta bien tampoco me lo creo.

¿Cuánto tiempo hábeis estado preparando esta obra “13 y martes”?

(L.O) Casi 2 meses de ensayos. Hay mucha gente que sale de casa sabiendo que no les va a gustar la función. “Voy a ir a verla, sé que no me va a gustar, voy a esperar al actor luego y se lo voy a decir”.

Respecto a los papeles que os dan, ¿ha habido alguna vez que no os haya gustado el personaje?

(L.U) Es difícil cuando no te gusta el personaje. Siempre le intentas dar todas las vueltas que sean para que te acabe gustando. A mí se me hace muy duro defender un personaje que no me gusta, pero bueno, al final tienes profesión y lo defiendes, tampoco se me va la vida en esto. (D.P) Al final acabas dándole la vuelta para que te guste más de lo que te gustaba. Hay personajes que no me gustan de primeras pero que a medida que los vas haciendo les vas cogiendo el gustillo. (L.O) Hay momentos que dices: esto está fatal escrito, no tiene coherencia… pero bueno, tienes que hacerlo a tope y hacerlo creíble. (D.P) La directora Ylenia Baglietto nos ha dado cierta libertad a la hora de hacer este “juego”. (L.O) Muchas son las improvisaciones que hemos hecho… (D.P) De cierta manera nos ha permitido jugar. En este tipo de obras si no te dejan jugar un poco, la lías. (L.O) Se nota si ves al actor sufriendo, forzado, se nota muchísimo. Muchas veces dices: está haciendo esta acción porque se lo han dicho.

En esta obra, al final, dejáis al público que ponga su puntuación, ¿no?

(D.P) Si, es una cosa que se lleva haciendo montón de tiempo. La de ayer el día del estreno fue de 8,3. Hay gente que nos dio dieces y otros que no…

¿Qué es lo peor que os ha podido pasar en el escenario?

(D.P) El miedo a que te quedes en blanco es el miedo mayor. Cuando estás rodeado de gente que ya conoces desaparece un poco ese miedo. (L.O) Me aterra que falle lo técnico, es una cosa que me perturba mucho, porque como no depende de nosotros… por ejemplo que no entre un audio en una coreografía. (L.U) A mí lo peor que me ha pasado es que una vez se fueran las luces porque el técnico pensó que se había acabado, y estábamos subidas a unas plataformas y fue patético y estuvimos mucho rato. Era una cosa como poética, empezamos a hacer el ruido del viento (Lo hace. Risas) para que nos oyera el técnico. Es lo más patético que me ha pasado. (Risas)

¿Algún último consejo para la gente que venga al teatro?

(D.P) Que se van a divertir un montón. (L.O) Además ahora que ha bajado el IVA cultural en el teatro es un buen momento, y que se van a reír mucho. (L.U) Luego se van a ir de fiesta como con buena energía. (L.O) Por lo menos durante hora y cuarto van a olvidar sus problemas, que para eso es el teatro.

Fuente: Pepucomag.

Diego, Ángela (Pepucomag), Lander, María (Pepucomag) y Leire en la obra 13 Y MARTES en la SALA BBK. Fuente: Pepucomag.

 

Si todavía no has tenido oportunidad de verles actuando, puedes hacerlo en la obra de teatro “13 y martes” en la SALA BBK de Bilbao, aún estás a tiempo.

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