La omisión de la familia Coleman nació hace ya 12 años en el bajo de un edificio, en el barrio Boedo en Buenos Aires. Era un Teatro pequeño conocido como el Timbre 4 pues en esa calle para entrar tenías que timbrar el 4º timbre. Después de recorrer 22 países, aterriza en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao los días 6 y 7 de Noviembre en lo que será una posible gira de despedida de la obra.

Los Coleman son una familia cerca de la disolución por los constantes roces personales, surgidos del convivir y sobrevivir a duras penas en una familia de parentesco atípico. Se ven obligados a crear espacios personales en una casa que no da para tenerlos. Una disolución secreta pero visible por las tensiones vividas entre ellos.

Hoy, en Pepucomag, entrevistamos a Tamara Kiper, actriz del elenco que da vida a esta familia y profesora en Timbre 4. 

Tamara Kiper, actriz y profesora de Timbre 4 Fuente: Propia

La obra nos sitúa en una familia al borde del colapso, que entre las pocas cosas que les mantienen unidos se encuentra las cuatro paredes de la casa en la que viven. Una casa en la que la convivencia y los límites del espacio personal se empiezan a desvanecer. ¿Cómo llevan los personajes que interpretáis, estar en esa prisión emocional sin barrotes?

Desde el principio, desde los ensayos, desde antes de que hubiese obra cuando improvisábamos. Estábamos allá dentro de la casa de Claudio Tolcachir (director y dramaturgo de la obra). La casa estaba por completo, todos los actores la invadimos, su cocina, su living, su habitación… ha pedido de él. Y el pedido era sobre todo que improvisáramos, aunque por supuesto él podía estar en algún lugar, pero que improvisáramos solos. Dos en la cocina, tres en el baño… con el fin de buscar la intimidad de la casa. Por eso la obra muchas veces dicen que es como espiar adentro de la intimidad de una casa, con las cosas que nunca ves. Las cosas que una familia no muestra. Y los estrenos que se juegan en las peleas y en los vínculos. Claudio tenía claro los personajes, las líneas de los personajes de cada uno y lo que él quería que buscásemos es el vínculo de cada uno dentro de esa casa.

¿Cómo son esas cuatro paredes en las que la convivencia está desgastando las relaciones familiares?

La casa cuando él la planteó la primera vez es una casa que está llena de muebles, en la que vive mucha gente. En esta familia lo que sucede es que todos los roles están corridos, la madre no cumple con su rol de madre, los hermanos hay una que hace lo que puede y más. Ella trabaja y el resto no. Otra que vive fuera de la casa y de alguna manera intenta ayudar. Yo diría que es una familia donde algunos hacen lo que pueden y otros son como la explosión de las responsabilidades que no tomo la madre.

Dándole solo unas cuantas pinceladas para no entrar en el spoiler, ¿cómo es tu personaje y los que la rodean?

Mi personaje es Gabi, soy la hermana melliza de Damián, somos cuatro hermanos y yo soy justamente la que intenta trabajar en una feria de ropa. La más consciente adentro de la casa, es corta emocionalmente y corta en sus herramientas, pero quiere colaborar. Hace lo que puede.

Después está mi hermano mellizo, que es Damián, tiene un rol un poco paternal como puede. Se las arregla para vivir de una manera políticamente no correcta. Tiene zonas oscuras que no se sabe bien, si roba o en qué cosas está. Adentro de la obra hay mucho secreto. La obra permite a los actores tener muchos secretos que ni nosotros mismos entre nosotros sabemos. La obra no cambia desde hace 12 años que la hacemos ni los movimientos ni el texto. Nadie agrega letra, es una partitura musicalmente perfecta y se respeta.

Marito que es el personaje de uno de mis hermanos tiene unas particularidades, me acuerdo de Claudio cuando lo dirigía ”por donde agarras a cada uno de los personajes”. A la madre (Mené) Gabi hace alianza con la abuela para hacerles juegos trampa. Verónica que es la que vive afuera, lo intenta poniendo dinero, no vive en la casa y termina explotando. Lo interesante de la obra es eso, todo el tiempo es una olla a presión que Gabi  aguanta y la que mantiene a la casa unida es la abuela, como en muchas familias.

¿Cómo se pasa de una obra que nace de la improvisación a un texto mucho más sólido?

La obra nació de los personajes, después se transformó en una obra de texto común. Yo no sé cuál es el proceso de escritura, deben ser muy diferentes, por donde empieza una historia a ser contada. Tal vez desde los personajes que quieres que haya, tal vez desde un hecho particular que luego se abre. Una vez escrita era una obra de teatro que había que estudiar los textos. Y de hecho tuvimos reemplazos entonces en ello ya es una obra como cualquiera.

Es cierto, que éramos un grupo, muchos de los que estamos desde el principio, que nos conocemos con Claudio y somos amigos desde la secundaria y compañeros de teatro, entonces Claudio quiso proponernos cosas opuestas a las cosas que habíamos hecho hasta entonces.

Tamara Kiper con Ieltxu Rodríguez redactor de la revista Pepucomag. Fuente: Propia

Cuando compartimos mucho tiempo con una persona rasgos que desde fuera pueden chocar mucho, desde dentro se viven como normales. ¿Crees que lo que para los personajes es su día va a contrastar con la realidad de la vida diaria del espectador?

El otro día una espectadora en Zaragoza dijo algo muy hermoso como de evolución de un espectador. Ella nos contó que empezó viendo la obra y pensó “Estos locos que es esto” y que después empezó a entrar en la locura y ya no le parecía una locura. Hasta el final, que no te voy a decir qué, pero volvió a tomar distancia. Pero claro lo cotidiano de dentro de una casa funciona tanto y lo hicimos en tantos países porque me parece que tiene algo la obra de universal, de lo que sucede con los vínculos en la familia, más o menos todos conocemos esos vínculos, con sus diferencias. Yo creo que siempre tienes puntos de identificación con la obra que te pueden chocar y entonces puedes elegir alejarte, pero por algún lado o porque un conocido como un personaje o como algo que te pasó, pero no creo que choque como tal. Duele puede doler, bueno tiene mucho humor negro, te puedes reír mucho o te puede ser duro. Si no te reís puede serte duro, hay funciones que son más duras. O se mata de risa o el público está adentro de la obra, pero no vuela una mosca y están adentro.

¿Qué nos puedes contar sobre Claudio como director?

Es como un hermano mío. Voy a tratar de ser objetiva, es un director amoroso, preciso, sabe lo que quiere y si no lo sabe hay una libertad muy grande trabajando con Claudio es como sentirse muy libre para probar, es un placer.

Ya que eres profesora allí, ¿Qué es TIMBRE 4?

Timbre 4 como dijo Macarena trigo que es la asistente de Coleman desde el principio, ella empezó estudiando en timbre, ella es española, de Valladolid y se quedó en timbre 4, cuando aún timbre 4 no era nada. Ella escribió “Timbre 4 es una casa y en esa casa, hay un teatro y en ese teatro hay una escuela y si quieres boleto tienes que ir a la puerta verde” todo eso es timbre 4 y es teatro. Se respira algo muy del deseo por hacer.

Cómo profesora de Timbre 4 ¿qué consejos le darías a un joven actor?

El deseo. Hacer, moverse… inventar lo imposible. Coleman es esto, dijimos va a estar un mes lo vamos a hacer para nosotros y ya llevamos 12 años interpretándola. No es algo que vos puedas saberlo de antemano es el misterio del teatro, para mí lo más importante es el deseo. El teatro se hace si se desea.

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