El 8 de marzo se celebra cada año el Día Internacional de la Mujer , pero la jornada de ayer estuvo enmarcada en una histórica donde ELLAS llenaron las calles y reivindicaron el lugar que las corresponde. Izaro (Mallabia, 1993) extrapoló ese sentir, ese grito, esa lucha al escenario de un Teatro Arriaga con aforo completo. Sí, señoras y señores estaba lleno.

Pasados 15 minutos y tras el murmuro constante previo a una fecha especial, apareció Izaro descalza junto al resto de componentes. Primera parada de “eason”.

Con “Delirios” y los primeros aplausos arrancó el recital. Sorprendida y agradecida al ver una cabeza en cada asiento se colgaba la guitarra con “De más”, para después seguir con “Donostia” lugar especial para ella, donde se inició musicalmente y donde hoy le espera otro sold out.

Tras el hipnótico “Devil” turno para un momento más acústico en dúo junto a Iker Lauroba y su delicadeza con la guitarra. “Eskaleok” dedicada a su compañera de piso, quien también vio el nacer de “Izaro”. Por cierto nos habíamos dado cuenta, pero en el piano teníamos una nueva incorporación que el año pasado no estaba, Garazi Esnaola quien instrumentalizaba los temas. Excelente debut al teclado también.

“Zuri Begira” Xabi Zeberio quien apareció con el violín y guiaba con su arco las melodías; Izaro se atrevía con el ukelele el cual según contaba había aprendido hace poco a tocarlo, y sin infravalorar a Oriol Flores también que se atrevía con la campanilla.

Se acercaba la octava canción y como número simbólico que era ayer hubo parón en solidaridad con la jornada del 8M. Izaro empíricamente demostró que estaba ahí cantando gracias a ellas, en iluminación, piano, bajo, voz… Todo se apagaba y todo el público se levantó a aplaudir durante varios minutos, enfundado en un aura de reivindicación.

Posteriormente “er(h)ori” el single más aclamado por ahora de este LP. Palmas y palmas acompañaban esta canción, que hasta los más pequeños coreaban.

Siguiente sorpresa de la noche con la aparición de Leire Berasaluze AKA Leire Letu (Lain) quien se acompañó en la melódica “Zangalatraba”. Brillantes las dos.

Para la siguiente colaboración nos tocó a nosotros hacer los coros de “Escala de grises” mientras Xabi Zeberio volvía al escenario ya sin que le llamaran junto a su violín. Muy carismático y campechano, un rey, y nosotros que cumplimos. Sueño cumplido de Oriol.

Con el céfiro de “om”(2016) y tras “Eider”, Mikel Urdangarín saltaba al escenario para interpretar con Izaro “Errefuxiatuena”, el tema que más conciencias intenta mover.

Tocaba poner broche final a un concierto de emociones sin olvidar los orígenes, “Zure ezpainen itsasoa” dedicada a una kantina de Bermeo desde donde se veía Izaro.

Esa Izaro que el público quiso volver a ver y reclamó con un bis, sus “Koilarak” y con un final rumbero de “La Felicidad”.

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