¿Quién dijo que únicamente el abarrotamiento de una sala es sinónimo de un buen espectáculo?. Todo aquel que así lo crea es porque no fue testigo de lo sucedido el sábado 24 de marzo en la sala Stage de Bilbao. El grupo GRISES logró crear un ambiente fiestero y alegre junto con un público, quizá no muy numeroso, pero sí totalmente entregado. Una combinación que tuvo como resultado un concierto mágico.

Fóto: Leire Magaz

Eran las 21:30 horas. Una nube de humo acompañada de la banda sonora de la película Mars Attack anunciaba el inicio del concierto. Un ritual que hace justicia a su nombre puesto que el nombre del grupo GRISES representa a los alienígenas. Así, fueron saliendo de uno en uno mientras la gente, ansiosa por escucharles, aplaudía y gritaba eufóricamente.

El espectáculo comenzaba con una de las canciones de su nuevo disco De peces y árboles que tenía por título “Papel quemado”. Le siguieron “Plástico eléctrico”, “Intrépido estúpido” y “Gato por liebre” con la que Amancay, vocalista del grupo, aprovechó para hablar sobre todos los triunfos y ayudas recibidas, pero también sobre las caídas que han sufrido a lo largo de su trayectoria.

A continuación, sonó “Soles” una canción de su disco “Erlo”, considerado como el más electrónico y con la que consiguió que el ambiente se sumergiese en una atmósfera de felicidad y motivación coreando sus letras a pleno pulmón. Después, fue el turno de “Wendy” tema que Amancay, de nuevo, utilizó para reivindicar el papel de la mujer en los escenarios y en la industria musical. Un mini speech que conmocionó al público y apoyaron efusivamente.  

Fóto: Leire Magaz

A mitad de concierto, las luces, láseres y el perfecto sonido de los instrumentos junto a las voces de los artistas hicieron que el público enloqueciera con “Comida para insectos”. Sin haber hecho descanso alguno, sumergidos de lleno en una atmósfera de energía y motivación, a las 22:40, anunciaron el final del concierto con una de las canciones más esperadas de la noche: “Animal”.

Los fans, insaciables, pidieron a grito de “beste bat!” un bis. La banda no pudo resistirse y cantó “Parfait”, uno de sus temas más enérgicos y con el que consiguieron levantar una vez más a su público. Ante la atenta mirada de los integrantes de la sala, Eñaut, vocalista y guitarrista, despidió el concierto anunciando “Avestruz”, tema que hizo que todos perdiéramos la cabeza bailando.

Fóto: Leire Magaz

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