El mediático psicólogo y escritor Rafael Santandreu viene dispuesto a hacernos reflexionar una vez más sobre nuestra manera de hacer frente a los vaivenes la vida con un nuevo libro titulado “Nada es tan terrible”.

Orgulloso, Rafael Santandreu se dispuso a contarme cuál es el objetivo de este nuevo ejemplar de psicología cognitiva: “Es un manual de autoterapia para hacerte más fuerte de manera emocional sin necesidad de ir al psicólogo”. Pese a que esto supondría la extinción progresiva de su propia profesión, Santandreu se define como una persona “muy amiga del autodidactismo”, de hecho, señaló que se alegraría de que los psicólogos fuesen prescindibles. Esta paradójica opinión es comprensible si entendemos que la desaparición de esta profesión supondría la inexistencia de cualquier tipo de neurosis o problema psicológico.

Fuente: el corte inglés

Tras esta breve y contradictoria introducción hacia su nuevo trabajo, Rafael Santandreu resaltó ese matiz de su nuevo libro que puede pasar desapercibido, pero que marca la diferencia respecto a sus predecesores: “Hablo por primera vez de un elemento que creo es en mi psicología cada vez más importante: aprender a vencer temores a través de enfrentarte a ellos directamente”, prosiguió. ¿Terapia de choque? “Sí, algo así”. Convencido, el en ocasiones aclamado y en otras criticado psicólogo aseguró que el sufrimiento “es bueno”. Cualquiera podría pensar que se trata de un razonamiento completamente alocado. Sin embargo, Santandreu trató de persuadirme, al igual que lo hace a lo largo de su obra, y hacerme ver que no siempre lo malo es realmente tan malo. “El sufrimiento es una puerta increíble hacia la colaboración. Aparte, ajusta tu sistema de valores”, explicó. Tras ver probablemente mi expresión de incomprensión, siguió: “hace que priorices, que sepas qué es lo importante en la vida y lo que no, si dejas que el sufrimiento te moldee te aclara la mente que te cagas.”

Este y muchos otros son los consejos que se encuentran dentro del nuevo manual que tratarán de cartografiar un mapa que tiene como destino la felicidad. Por esto, uno de las cuestiones imprescindibles que hacerle es: ¿qué es la felicidad? No obstante, esa pregunta ya tiene respuesta. Según él, para ser feliz hay que tener pocas necesidades. Entonces, ¿la felicidad es conformismo? Pregunté interesada. “Es darte cuenta de que necesitas muy poco y que no pasa nada si no tienes determinado bien. Pero eso no es conformismo. Eso es caminar ligero.”, respondió tajante. El escritor defendió la idea de que armado con esa ligereza tienes la oportunidad de cambiar cualquier cosa que desees y siempre desde la positividad.

Resulte inverosímil o no, Rafael Santandreu asegura que para ser feliz lo único que hace falta es tener las tres necesidades más básicas cubiertas: comida, agua y un techo “para los días malos”. Y por suerte, tenemos la ventaja de poder acceder a cada una de ellas en lo que llamamos primer mundo. Sin embargo, este factor resulta un arma de doble filo. Crecemos mimados y nunca sentimos la falta de estos tres ingredientes imprescindibles y únicos para el menú de la felicidad. Santandreu, con algo de rabia añadió: “Andamos quejándonos siempre de otras necesidades. Es triste. Por mucho que avance el bienestar, nunca es suficiente.”

Fue entonces cuando me decidí a preguntarle sobre la publicidad, ya que el objetivo primordial de esta es crear nuevas necesidades. Y, efectivamente, el escritor afirmó que se trataba de uno de los “villanos de la película”. Tras esto, le pregunté sobre la ambición, también creador de objetivos y posibles necesidades: “Por ejemplo el éxito como objetivo, como meta o divertimiento está bien. Ahora, como necesidad absoluta es de locos” relató. He ahí el quid de la cuestión. “Convertir los deseos en necesidades absolutas siempre te va a hacer débil porque si no lo consigues ya te haces un desgraciado a ti mismo. Y si lo consigues, también” corroboró el psicólogo.

Fuente: Telva

Finalmente, tras ciertas discusiones sobre mi opinión como defensora del lema “déjate llevar por los sentimientos”, trató de convencerme de que lo más adecuado y sensato es ejercer un control sobre tus pensamientos: “Las sensaciones y las emociones nunca vienen solas. Las produce un pensamiento” aclaró.

Quizá su filosofía de vida no sea aceptada muchos. Pero, lo que sí está claro es que Rafael Santandreu, el psicólogo superventas, utiliza una vía rápida hacia la felicidad, que en caso de querer encontrarla, nos aconseja leer su nuevo libro No todo es tan terrible. Podríamos estar ante el mejor ejemplo y demostración de que el hedonismo es alcanzable.

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