Cuando recibí la propuesta sudé, y automáticamente me vinieron a la mente esas tertulias políticas en la que los colaboradores se desgarran defendiendo su postura y que con el tiempo van creando su pequeño reino ideológico, de tal manera que el espectador proyecta una imagen subjetiva del tertuliano. Los hay fogosos, locuaces, atrevidos, indomesticables, parcos… y luego está la inefable Isabel San Sebastián. Y digo inefable porque no me atrevería a calificarla…absténganse personas con prejuicios, aquí hemos venido a hablar de su libro. I

sabel San Sebastián (Santiago de Chile, 1959) lo mismo te debate en “Amigas y Conocidas”, que entrevista a Margaret Thatcher o que publica su última novela: “La Peregrina”- Ed.Plaza&Janés donde narra el camino que emprendió el rey Alfonso II el Casto hasta Iria Flavia donde supuestamente se hallan los restos del apóstol Santiago.

Ha esbozado el camino jacobino con Alfonso II y su expedición, y tenemos a una mujer ya conocida para los lectores de Isabel San Sebastián: Alana de Coaña:

“Alana es la cronista clandestina, escribe en secreto, sin que se sepa que está escribiendo, porque al cronista oficial de la comitiva que es un clérigo llamado Danila, le molestaría mucho que ella estuviera escribiendo, el que capitanea la expedición es Alfonso II el Casto” comenta Isabel.

Una especie de road movie y spin-off de su anterior novela “La Visigoda”, dividida en 13 capítulos los mismos que paradas hizo la comitiva del Rey. Un camino que en palabras de la escritora: “se ha convertido en una autopista cultural”. En un contexto en el que ya había fake-news: “Estamos hablando de la Asturias del siglo IX de un pequeño Reino cristiano que resiste a la ocupación musulmana de la península, un reino asediado, pobre, en alianza con Carlomagno pero que tiene gravísimas dificultades… en ese momento le llega al Rey la noticia de que han aparecido los restos del apóstol Santiago. Llega un mensajero exhausto que ha recorrido a todo correr el camino desde Iria Flavia a Oviedo. El rey quiere creérselo pero duda…Había mucho comercio de noticias falsas, y decide ir a comprobarlo personalmente” resumenIsabel San Sebastián.

Esa autopista cultural hacia una meta de la que no sabemos si los restos del apóstol yacen bajo la Catedral de Santiago: “El camino fue real, es histórico, lo que no sabemos es si los restos son del apóstol porque no se les ha hecho la prueba de ADN, lo que sabemos es que en el XIX el Papa León XIII mandó una comitiva a Santiago y se estudiaron las reliquias donde determinaron que había tres hombres y que uno había muerto decapitado y que a la calavera le faltaba un hueso. Lo que es oficial es el viaje, sabemos que fue, que estuvo allí…”

Algo curioso de este tema, y que cualquier persona medianamente curiosa podrá verificar, son las pocas obras al respecto de El Camino de Santiago, Isabel, coincide y aprovecha para hacer autocrítica patriota: “Es un fenómeno tan global y tan importante, una vía milenaria que se ha recorrido durante 1200 años ininterrumpidamente y cada vez vienen más y desde tan lejos… y es increíble que haya tan poca literatura. Tú fíjate los ingleses con los mitos artúricos lo que han hecho, que eso sí que es una leyenda, porque el Rey Arturo no ha existido ni ha habido nada que se le parezca, ni Camelot… y los franceses con Carlomagno… los países de nuestro alrededor han echado mucha imaginación para explotar y novelar sus mitos y nosotros que tenemos una realidad hemos sacado muy poco provecho, no sé por qué España tiene tan poca imaginación. Se conoce casi más fuera que dentro, desde luego los españoles valoramos más lo de fuera seguro, nosotros somos especialista en esto”.

Voz y narradora femenina

Alana como hemos mencionado antes es la voz de la obra, la única mujer de la expedición, pero a pesar de estar en el siglo IX, estamos ante un personaje de marcado carácter: “Es la cronista, ella es co-protagonista, la mujer en la cornisa cantábrica, en las culturas pre-romanas, pre-cristianas tenía mucho poder y ese poder sigue estando muy presente, tú hablas con una vasca, con una asturiana o una gallega y no tiene nada que ver, hay un matriarcado que procede de esa cultura pre-cristiana, las mujeres de la cornisa cantábrica somos fuertes, aguerridas… esa tradición tiene una raíz tan onda que todavía hoy se conserva… en el siglo IX, Alana es perfectamente plausible es una mujer astur hija de una sacerdotisa, fuerte y decidida” afirma Isabel.

Aprovecho para preguntar a la escritora sobre la coyuntura que está viviendo la mujer, con las reivindicaciones, el me too, y su experiencia como periodista femenina: “Yo voy a cumplir 60 y he peleado como una leona para defender mi igualdad de derecho en el periodismo, en la familia… Yo he cubierto la caída del Comunismo para mi periódico el ABC, cuando había pocas redactoras, cuando todo eran hombres, conocí una Margaret Thather…Se penaliza más por ser madre que mujer, por ser mujer nunca me han discriminado, fui a la Universidad… mi madre era bastante más machista que mi padre… mi padre nos amparaba a las chicas y yo fui a la Universidad como mis hermanos y estudié y trabajé… yo no tuve problemas hasta que nacieron mis hijos, ahí es donde la conciliación es complicada y el hecho de ser mujer se penaliza, pero vamos, mi generación ha peleado mucho y las que vienen detrás también. El feminismo o la igualdad no la ha inventado el “me too” esto viene desde más atrás” explica de manera rotunda la autora de “La Peregrina”.

Tras estar un año preparando esta novela, ya que “no tengo un equipo, como Ken Follett y esta gente, los cuales me dan mucha envidia” ironiza Isabel, su libro figura durante más de seis semanas entre los más vendidos y está preparándose una traducción al italiano que saldrá en breve, una buena noticia tras su salida de “Amigas y Conocidas” donde la pudimos ver por última vez en televisión: “Rara vez me voy, a mí me echan de los sitios siempre, por imprudente, por rebelde, por bocazas…Tengo la mala costumbre de expresarme en libertad y lo pago. Me criaron para ser libre y he ejercido esa libertad toda mi vida en todos los ámbitos y lo he pagado en términos muy duros, pero creo que esa libertad hay que ejercerla”.

En el lead he definido a Isabel como inefable, aunque para mucha gente la define como, y antes de terminar de formular la pregunta ya se lo imagina… me corta y afirma: “Te habrán dicho que soy facha. Fíjate si soy de derechas que el PP me vetó de todas las tertulias políticas por decir lo que pienso. No soy ni de izquierdas ni de derechas soy libre y liberal y lo he pagado”.

Quizá ese sambenito de facha le venga porque alguien entendió que defendía a unos más que a otros, hablando de la casta política: “Hoy en día, ¿qué les reprochamos a los políticos? Que mienten, mienten constante y descaradamente, nos mienten todos de todos los colores y parece que es lo normal… bueno pues yo añoro una época en la que las reglas de la caballería y el honor hacían que la mentira estuviera mal vista, que un caballero o una dama no pudiera mentir. Evidentemente vivimos mejor que en el IX, hay más progreso, más derechos…”. Ya lo han oído nos mienten todos.

Ella se sincera al se preguntada sobre el camino Jacobino, si hubo una cuestión religiosa, o si realmente ha tenido la oportunidad de hacerlo para sumergirse en la atmósfera y ambientar la novela: “Lo hice para documentarme, yo no lo he hecho por una cuestión religiosa, para contar una peregrinación a pie hay que hacerlo, no lo hice entero a pie, no te puedo contar lo que siente el peregrino, esa emoción que el 90% de las personas se pone a llorar, yo hice 150km, el resto en coche porque tenía un tobillo lesionado. Sentí cansancio físico e inspiración, es de una belleza… de un simbolismo tan profundo… durante etapas me sentaba y escribía párrafos enteros que han ido a la novela” finaliza Isabel.

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